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Duras críticas a Milei y un pedido por la libertad de Cristina en el acto por los 50 años del golpe

2026-03-24 - 23:11

Con un escenario montado en la Plaza de Mayo y ante una multitudinaria convocatoria, organismos de derechos humanos que integran el Encuentro Memoria Verdad y Justicia recordaron los 50 años del estallido del golpe militar del 24 de marzo de 1976 con duras consignas contra el gobierno de Javier Milei, que incluyeron el repudio a la reforma laboral y a la influencia del FMI en el país. Si la principal bandera de los organizadores fue el reclamo “¡Qué digan dónde están!“, para conocer el destino de los detenidos-desaparecidos, los mensajes que dejó la convocatoria incluyeron pedidos por la libertad de la expresidenta Cristina Kirchner y de la dirigente jujeña Milagro Sala. Entre los oradores, estuvieron el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y referentes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. La manifestación fue multitudinaria, al punto que desde el escenario, al finalizar el acto, las locutoras arriesgaron un número de un millón de personas en las calles. El colapso de la Avenida de Mayo y otras arterias cercanas impidió, por ejemplo, que pudiera llegar a la plaza un camión con acoplado que trasladaba a una comitiva de Madres de Plaza de Mayo acompañadas por el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, su gabinete e intendentes. El vehículo había salido a las 15.21 de Yrigoyen al 1500, a metros del Congreso, donde está la Casa de las Madres de Plaza de Mayo, luego de un acto político en el que la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Carmen Arias, pidió la libertad de Cristina Kirchner, la salida de Javier Milei del poder, y “Kicillof presidente de la Nación”. El gobernador también habló en ese acto previo al central, dijo que hay “presos políticos” y exclamó: “Basta de persecuciones, Cristina inocente”. “Le queda poco a Milei, pero depende de que hagamos lo que tenemos que hacer”, sostuvo Kicillof antes de terminar su discurso frente a la Plaza del Congreso. En Avenida de Mayo y Chacabuco, el camión en el que se trasladaba junto a las Madres de Plaza de Mayo no pudo avanzar más. La cantidad de gente era desbordante y se había vallado el ingreso a la plaza por esa avenida. El atasco generó momentos de zozobra entre la gente que intentaba acercarse de a pie a la plaza y quedó, por momentos, atrapada y sin poder moverse. Durante su caravana, Kicillof recibió saludos, cánticos de “Axel presidente”, y hasta le regalaron un sándwich de carne que comió a bordo del camión. Las Madres de Plaza de Mayo iban sentadas en butacas sobre el acoplado; algunas habían dejado junto a los asientos sus andadores, y otras estaban de pie, como por momentos se la vio a Arias. El acto central tuvo lugar en un escenario montado de espaldas a la Casa Rosada, que estuvo sin actividad durante la jornada. Se sentaron en la primera fila Estela de Carlotto (Abuelas), Taty Almeida (Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora) y Pérez Esquivel, entre otros referentes de derechos humanos, que fueron oradores en el acto. El documento que se leyó fue extenso e incluyó múltiples críticas al Gobierno. Cerró su lectura Taty Almeida, quien en su tramo afirmó que “la única deuda es con el pueblo” y pidió lanzar un “plan de lucha”. “Abajo la reforma laboral esclavista de Milei, del FMI y de las patronales”, exclamó Almeida en su discurso, antes de cerrarlo con la consigna tradicional de los organismos de derechos humanos: “¡30.000 detenidos-desaparecidos, presentes!“. Pérez Esquivel estuvo a cargo de la lectura del tramo del documento en el que se pidió la libertad de Cristina Kirchner, junto a reclamos por otros dirigentes de distinta pertenencia política que están detenidos. “La prisión y proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta de la Nación, en un proceso denunciado por absolutas irregularidades, durante el cual se atentó contra su vida, merece nuestra preocupación y repudio. ¡Libertad a Cristina Fernández!“, resaltó el ganador del Nobel de la Paz en 1980. También mencionó, entre los pedidos de liberación de dirigentes encarcelados, a Facundo Jones Huala y Milagro Sala. La lectura del documento −seguida en la plaza por buena parte de la concurrencia no alineada con partidos políticos− abundó en críticas contra el Gobierno. “Estamos aquí para recordar a esas generaciones que, a mediados del siglo pasado, comenzaron a organizarse para luchar contra quienes, como hoy, querían convertir a la Argentina en colonia del imperialismo yanki y europeo”, fue uno de los primeros párrafos críticos. Se sostuvo, además, que utilizarán esas “experiencias para fortalecer y recrear la lucha popular contra el gobierno de Milei y [Victoria] Villarruel”. En el escenario se leían las consignas “A 50 años del golpe genocida” y “¡Qué digan dónde están!“, junto a fotos de desaparecidos. Banderas del Partido Comunista Revolucionario, del gremio de Dragado y Balizamiento, de la agrupación kirchnerista Kolina y de Libres del Sur, junto a un zepelin que llevaba como mensaje escrito ”Queremos a Cristina", eran parte del paisaje cerca del escenario. “El gobierno de La Libertad Avanza profundiza la dependencia de [Donald] Trump y el imperialismo norteamericano. Ataca los derechos populares y obedece los mandatos del FMI con una reforma laboral esclavista, votada por las fuerzas oficialistas y aliadas. Para esto, contaron con el apoyo imprescindible de diputados y senadores que responden a gobernadores que aplican el ajuste. A esto se le suman otras contrarreformas como la previsional, tributaria, política y penal, mientras entrega los bienes comunes como botín del extractivismo más feroz”, fue la descripción del gobierno de Milei que se hizo en el documento que leyeron los organismos de derechos humanos. Desde el escenario, además, se denunció que la administración nacional desfinancia los sitios de memoria que dependen del Estado. “Denunciamos la censura y el hostigamiento a las y los trabajadores que quedaron sosteniendo estos espacios, a quienes les prohíben realizar actividades centrales para el sostenimiento de la memoria. Exigimos su preservación y el cuidado de las pruebas materiales”, reclamaron los oradores, que también repitieron una consigna permanente en los actos de los 24 de marzo: “¡Aparición de Jorge Julio López, castigo a los culpables!“. Este año se cumplen 20 años de la desaparición del albañil que declaró en un juicio contra Miguel Etchecolatz. “Sabemos quiénes se beneficiaron con la sangre del pueblo: los Blaquier, los Noble Herrera, los Pérez Companc, los Rocca, los Macri, Ford, Mercedes Benz, Martínez de Hoz, Braun, Fortabat, los Madanes Quintanilla, entre otros, que aumentaron exponencialmente el endeudamiento externo”, se enumeró en el documento leído en Plaza de Mayo. La plaza estuvo repleta, con un movimiento incesante de personas que intentaban llegar o retirarse, lo que produjo embudos y complicaciones para moverse. Una columna de Madres de Plaza de Mayo ingresó portando una larga bandera con las fotos de los desaparecidos por la última dictadura. La multitud les abrió paso con dificultad. La manifestación tuvo un costado político notorio: marchó La Cámpora entre la sede de la ex-ESMA y el departamento de San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria, antes de enfilar hacia la plaza, y el exministro Sergio Massa caminó con una columna del Frente Renovador. El radicalismo tuvo su columna propia, encabezada por uno de los jueces del juicio a las Juntas Militares, Ricardo Gil Lavedra. Se vieron dirigentes de la Coalición Cívica en la zona de Plaza de Mayo, como el diputado Maximiliano Ferraro, titular del partido de Elisa Carrió. Luego de la lectura del documento, el acto finalizó y, por los parlantes, sonó la canción Ji, ji, ji, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, que desató un pogo entre los manifestantes.

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