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Del andén al Museo del subte: molinetes antiguos, vagones y cospeles conviven con obras de arte retiradas de las estaciones

2026-03-27 - 19:40

El Museo del Subte, Laboratorio Patrimonial Centenera, en el barrio de Caballito, custodia una colección que incluye desde planos originales de principios del siglo XX hasta cerámicas ornamentales recuperadas de las estaciones. Fue creado por Subterráneos de Buenos Aires, con materiales reciclados de la red, como un espacio dedicado a la preservación, restauración, documentación y difusión de su acervo. En este sitio, que abre una vez por mes, ahora se encuentran también las obras que el artista Marino Santa María pintó en 2014 en la estación Plaza Italia de la línea D. Rafael reclama el trono del Renacimiento en una monumental exposición en el Metropolitan Se exhiben maquinarias en desuso, cerámicas patrimoniales y diferentes objetos que estaban en las estaciones hasta tranvías que circularon muy poco tiempo por Puerto Madero. Posee un taller que funciona como un espacio multidisciplinario que articula restauraciones y labores con escuelas especializadas. Hay una serie de ploteos de Miguel D’Arienzo, que falleció esta semana, que se encontraban en una estación de subte, pero que no se expondrán este fin de semana, cuando el museo abra al público en su cita mensual. En breve, informan desde Subterráneos, se retirarán ploteos con obra de Marta Minujín de la estación Sáenz Peña, donde se realizará una obra de renovación integral, que incluye pintura, revestimientos, pisos y luminaria. En una visita previa, LA NACION recorrió el lugar donde mañana se podrán ver las chapas pintadas que recubrían las columnas que Marino Santa María intervino en 2014 en la estación Plaza Italia de la línea D. Estas piezas, encargadas por Subterráneos, integraron un conjunto de obras en la red que incluyó también la estación Carlos Gardel de la línea B y la estación Las Heras (donde el artista realizó una intervención de 500 metros cuadrados con mosaico veneciano), en la línea H. Los mosaicos que cubrían los capiteles de Plaza Italia no pudieron conservarse, de modo que sólo se exhibirán seis de las doce chapas que cubrían las columnas de la estación –la otra mitad no se ha podido localizar–. Las pinturas de Santa María en la línea D fueron pensadas especialmente para chicos: con animales ocultos entre el follaje, proponían una experiencia lúdica en un ámbito de tránsito acelerado y cotidiano, vecino del exZoo, el Eco parque y el Jardín Botánico. Por eso, para el artista, “la obra no tiene sentido en este tipo de museo”, dijo a LA NACION tras la mudanza, sobre la que no había sido previamente consultado. “Se transformó en algo meramente decorativo”, sostiene ahora. “Es una obra pensada para el espacio público, para sumergir al espectador en un bosque y que los chicos encuentren las hojas que corresponden a cada animal. Voy a seguir insistiendo en la reubicación en un lugar donde la idea que la inspiró se cumpla”, concluyó Santa María, que mantuvo una reunión con autoridades de Subterráneos y de Patrimonio, Museos y Casco Histórico para avanzar en un plan para que sus obras adquieran itinerancia por espacios porteños, como podrían ser hospitales de niños y museos. Mientras tanto, las columnas del reconocido pintor de la calle Lanín se exhibirá entre molinetes (con los mecanismos expuestos), balanzas antiguas de las que había en los subterráneos (entregaban a la gente un ticket con su peso), un sistema de señalética manual y otros equipos que ya resultan obsoletos y que trasladan al visitante hasta el pasado del subterráneo. Hay también maquetas y tranvías en escala para que los chicos puedan hacerlos funcionar. Además, se exhiben infografías históricas, una vieja boletería, bancos antiguos de la línea C y coches históricos traídos desde Inglaterra, en 1912, que funcionaron alternativamente como tranvía y subte hasta la década de 1930. El resto de los coches, con elegantes vagones en madera, como los que tenía la línea A, provenían de Brujas. En el museo hay un espacio cerrado con más de 50 mil planos de toda la red de subtes desde sus inicios. Con el objetivo de recuperarlos, conservarlos y exponerlos, se organizó un laboratorio en un espacio de 50 metros cuadrados diseñado específicamente para su tratamiento, siguiendo los lineamientos indicados por la Dirección General de Patrimonio y Casco Histórico del Ministerio de Cultura de la Ciudad para preservarlos. Se apunta a recuperarlos como material de consulta. Hay mapas de época de las estaciones y un muestrario de los pequeños objetos que algunos introducían en lugar del cospel, para no pagar el viaje. A quienes lo deseen, se les entregará un cospel real para activar un antiguo molinete. Para agendar El sábado 28, el Museo del subte abrirá al público, de 15 a 20, en Del Barco Centenera 777. Entrada gratuita. Abre una vez por mes: los días se informan en el sitio https://buenosaires.gob.ar/gcaba_historico/museo-del-subte y en Instagram

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