De qué murió el periodista Ernesto Cherquis Bialo
2026-03-21 - 02:10
El periodista Ernesto Cherquis Bialo murió este viernes por la noche a los 85 años en la clínica Santa Catalina, en el barrio porteño de Belgrano, luego de enfrentar una enfermedad grave que había deteriorado su estado de salud en el último tiempo y provocado una insuficiencia respiratoria grave que fue determinante. Según pudo saber LA NACION, el comunicador había atravesado una internación a fines del año pasado a raíz de una neumonía que derivó en un fallo medular y un cuadro de leucemia. Aunque en ese momento había recibido el alta médica, su salud volvió a complicarse a comienzos de 2026. Durante ese proceso, Cherquis Bialo permaneció internado en el Hospital Alemán de la Ciudad de Buenos Aires, donde su cuadro generó preocupación tanto en el ámbito periodístico como en el deportivo. La gravedad de su situación incluso motivó pedidos públicos de donantes de sangre y una fuerte cadena de apoyo entre colegas y seguidores. En las últimas horas, el periodista Fede Flowers informó vía X que sus restos serán velados en la Legislatura porteña, en reconocimiento a su extensa trayectoria. ¿Quién fue Ernesto Cherquis Bialo? Cherquis Bialo desarrolló una carrera marcada por su compromiso con el periodismo deportivo, con especial foco en el fútbol y el boxeo. Fue director de Medios de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) durante los últimos años de la gestión de Julio Humberto Grondona, y también se destacó como autor de biografías de grandes figuras del deporte argentino como Diego Armando Maradona, Oscar Bonavena y Carlos Monzón. Su recorrido profesional incluyó coberturas de eventos históricos, como la icónica pelea entre Muhammad Ali y George Foreman en Zaire en 1974. Además, formó parte de la redacción de El Gráfico, donde trabajó durante décadas y construyó gran parte de su legado. A lo largo de su carrera, recibió múltiples reconocimientos, entre ellos la distinción como Personalidad Destacada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. En sus últimos años, Ernesto adoptó una postura crítica sobre la evolución del periodismo deportivo. En una entrevista en 2024, reflexionó sobre su oficio: “El juego más bello del mundo es el fútbol, pero nunca me interesó para comentarlo ni interpretarlo, sí para verlo y disfrutarlo. Cuando tuve que elegir sobre qué escribir, dije que lo que más me importaba eran las historias”. También cuestionó los cambios en los medios. “El fútbol es debate pero hacíamos debate entre periodistas, no entre hinchas. Hoy los productores buscan hinchas de River y de Boca para garantizar el golpe de impacto. Eso pasa porque no hay un periodista jefe”, sostuvo, marcando una diferencia con el modelo actual.