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De Keops a Carcassonne: una nueva aventura épica en el polo porteño de realidad virtual

2026-03-19 - 23:40

En los últimos meses, el Pabellón Frers de La Rural se consolidó como un espacio dedicado a experiencias inmersivas en Buenos Aires, impulsado por la productora DG Experience. Con una programación sostenida de recorridos de realidad virtual vinculados al arte y la historia, el lugar funciona como una suerte de polo local donde tecnología y entretenimiento se combinan en formatos accesibles para el público general. La hija: el último misterio de Goya se llama Rosario Weiss La propuesta comenzó con Art Masters, una experiencia que permitía ingresar a obras emblemáticas del Museo del Prado a través de dinámicas cercanas al videojuego, con recorridos interactivos por pinturas de artistas como Velázquez, Goya o El Bosco, en los que el espectador dejaba de ser un observador pasivo para convertirse en protagonista de la escena. Luego continuó con El horizonte de Keops, un recorrido virtual por el interior de la pirámide egipcia que combina reconstrucción arqueológica y narración guiada para explorar tanto los espacios conocidos como aquellos inaccesibles al público, y que sigue en cartel hasta comienzos de abril. La última fortaleza Ambas iniciativas marcaron una línea de trabajo basada en la reconstrucción de contextos históricos y culturales mediante tecnología inmersiva, con propuestas que oscilan entre la divulgación, la experiencia sensorial y el entretenimiento. En esa misma lógica se inscribe La última fortaleza, la nueva experiencia que inaugura mañana. Esta vez, el foco está puesto en la Edad Media y, en particular, en la ciudad de Carcassonne, en el sur de Francia, uno de los conjuntos fortificados mejor conservados de Europa. Durante 45 minutos, los visitantes recorren una reconstrucción digital de la ciudad tal como habría sido en 1304, en un contexto atravesado por el control de la monarquía francesa con el rey Felipe IV y la presencia de la Inquisición. El itinerario propone acompañar a Simón, un joven noble que llega a la ciudad para visitar a su tío, y a Agnès, una habitante que introduce una mirada más crítica sobre el entorno político y religioso del momento. A lo largo del recorrido aparecen mercados, entrenamientos militares, rondas nocturnas en las murallas y escenas vinculadas al control social, en una reconstrucción que busca dar cuenta tanto de la vida cotidiana como del clima de época. La narrativa es guiada y lineal, y avanza a partir de una sucesión de escenas que priorizan el impacto visual. En ese sentido, la experiencia se acerca más a una lógica de entretenimiento inmersivo que a una exploración histórica en profundidad. Algunos recursos remiten al lenguaje del cine épico o del videojuego, con personajes arquetípicos y situaciones que privilegian la acción por sobre el desarrollo narrativo. El proyecto fue desarrollado en colaboración con especialistas del Centre des Monuments Nationaux, lo que permitió recrear con cierto nivel de precisión la arquitectura, los paisajes y algunos aspectos de la vida cotidiana medieval. Esa base de investigación convive, sin embargo, con elementos más propios del imaginario popular, como un dragón, que se integran al recorrido sin demasiada diferenciación. La elección de Carcassonne no es casual. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la ciudad conserva un sistema defensivo excepcional, con una doble muralla de más de tres kilómetros y decenas de torres que la convierten en una de las imágenes más reconocibles del Medioevo europeo. Ese peso histórico y visual funciona como uno de los principales atractivos de la experiencia. Como en las propuestas anteriores presentadas en La Rural, la dimensión pedagógica aparece como un eje importante. La última fortaleza está pensada también como recurso para visitas educativas y excursiones escolares, en articulación con contenidos de historia y arquitectura medieval. En conjunto, estas experiencias refuerzan una tendencia más amplia: el uso de tecnologías inmersivas para acercar al público a contextos históricos y obras de arte desde nuevas perspectivas. La posibilidad de “recorrer” espacios lejanos en el tiempo o en la geografía, sin salir de la ciudad, es parte central de su atractivo. Al mismo tiempo, este tipo de propuestas plantea un desafío: cómo equilibrar el rigor histórico con las exigencias del espectáculo. En el caso de La última fortaleza, la experiencia se sostiene sobre todo en su capacidad de construir un entorno visual convincente y en la fuerza simbólica de su escenario. Sin grandes desvíos ni capas de lectura complejas, el recorrido ofrece una aproximación accesible a la Edad Media, ideal para niños, apoyada en una puesta efectiva y en una narrativa de fácil seguimiento. Más que en su historia, el interés radica en la posibilidad de desplazarse por una ciudad como Carcassonne y recorrer, aunque sea de manera virtual, uno de los paisajes más representativos de la Europa medieval. Para agendar La última fortaleza podrá visitarse desde este viernes, de martes a jueves, de 12 a 20 y de viernes a domingos y feriados, de 10 a 21. Entradas: www.laruralticket.com.ar. General: $45.000; menores de 14 años, $35.000; pack familiar (dos adultos y dos menores): $110.000.

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