De descartado a goleador: el factor místico que le permitió a Maravilla Martínez jugar y ser clave en Racing ante Estudiantes de Río Cuarto
2026-03-17 - 15:50
Hay historias que el fútbol no puede explicar del todo y parecen escaparse de cualquier lógica. Lo que ocurrió con Adrián Martínez en Racing pertenece a esa categoría. “Para mí, Maravilla tiene un arreglo con Dios”, dijo Gustavo Costas, después de convertir dos goles en la victoria de Racing ante Estudiantes de Río Cuarto por 2 a 0. No fue una frase al pasar. Fue, más bien, la síntesis de una escena que descolocó incluso a quienes conviven con el delantero todos los días. El contexto era adverso. Un esguince de tobillo grado 2, tiempos médicos que sugerían paciencia y una decisión ya tomada: no jugar. El propio Costas lo contó sin rodeos. “El domingo por la mañana me dijo que tenía el pie todo hinchado después de hacer fútbol y lo habíamos descartado”. No había margen para la improvisación. "HASTA AYER A LA MAÑANA ESTABA AFUERA... MENOS MAL QUE LO PUSE" Gustavo Costas se refirió a la recuperación en tiempo récord de Maravilla Martínez. ▶ Mirá #ESPNF10 en el Plan Premium de #DisneyPlus pic.twitter.com/n1iElfyVcD — ESPN Argentina (@ESPNArgentina) March 17, 2026 Pero la historia dio un giro en las horas previas ante el conjunto cordobés. Martínez, muy creyente, se acercó al entrenador con una convicción que no daba lugar a dudas: “Hablé con Dios y ya estoy curado”. La frase, que en otro contexto podría sonar exagerada, encontró en Costas algo más cercano a la intuición que a la razón. “¡Menos mal que lo puse, ja!. Seguro pensaron que estaba loco”, admitió el entrenador después, entre risas. Pero en ese gesto —arriesgar a un jugador fuera de los tiempos previstos— también hay una lectura más profunda: la confianza en un futbolista que, desde hace tiempo, responde en los momentos donde el equipo más lo necesita. Porque lo que siguió dentro de la cancha terminó de completar una historia perfecta. Y no fue solo la eficacia frente al arco, sino la manera de jugar el partido. “No solamente los goles, lo que jugó y cómo trabajó, es algo increíble”, explicó Costas, ampliando el foco más allá del resultado. El 2-0 frente a Estudiantes de Río Cuarto no solo consolidó la figura de Martínez como goleador, sino que también extendió una racha que empieza a darle forma al presente de Racing: siete partidos sin perder. Una estabilidad que, en el contexto del fútbol argentino, no es un dato menor. Sin embargo, incluso en la victoria, Costas eligió no perder de vista el proceso. “El equipo tiene que seguir mejorando. No veo a nadie que tenga superioridad en el fútbol argentino. Cualquiera te puede lastimar”, analizó. Hay, en esa mirada, una combinación de satisfacción y alerta permanente. La tarde también tuvo un componente simbólico para el entrenador. Antes del partido, fue homenajeado por alcanzar los 200 encuentros al frente del club. Una cifra que lo ubica en un lugar relevante dentro de la historia reciente de Racing, no solo por la cantidad, sino por el vínculo que construyó con el plantel y con la gente. 📹 Los 200 de @DTGustavoCostas 🩵 pic.twitter.com/YZPdNpPdk2 — Racing Club (@RacingClub) March 17, 2026 Pero incluso en un día que lo tenía como protagonista, Costas volvió a correrse hacia un costado. Eligió hablar de su delantero, de ese futbolista que desafía los plazos médicos y que convierte la fe en argumento futbolístico. De hecho, no es la primera vez que ocurre algo así. Hace un año exacto, Maravilla le pidió a Costas jugar ante Independiente a pesar de no estar al 100 por ciento físicamente, exponiendo su compromiso con Racing y sus ganas de decir presente siempre. Con un edema óseo en la rodilla derecha, estuvo toda la semana en duda. Según los médicos, debía estar inactivo al menos un mes para recuperarse. Sin embargo, en aquella oportunidad habló con Costas, avisó que no tenía dolor y fue titular. Se mostró disminuido físicamente y terminó jugando los 98 minutos que duró el clásico, cuyo resultado arrojó un empate 1 a 1 (anotó Gastón Martirena).