Daniel Vila: “El sistema de gobierno de la AFA debería ser más plural, más abierto, más federal”
2026-03-28 - 13:30
Las rutinas de jugar al tenis, al pádel e ir al gimnasio hoy están a salvo, pero antes hubo cuatro operaciones. “Tengo reemplazo de rodilla, reemplazo de cadera y 10 tornillos en la columna”, enumera Daniel Vila. Un accidente a los 12 años precipitó dolencias óseas. “Cuando se desacomoda algo, con el paso del tiempo trae sus consecuencias. Me operé cuatro veces la columna, la última en 2018 cuando ya estaba muy mal, muy mal, no podía estar sentado, ni acostado ni mucho tiempo parado. Ya desesperado fui otra vez al quirófano, en Nueva York, y ahí fue un doctor argentino el que encontró la solución. Nunca más sentí dolor”, detalla. Y se percibe el alivio en su gestualidad para contarlo. Esa operación definitiva ocurrió cuando nada tenía que ver con el futbol, el mismo hombre que había presidido Independiente Rivadavia entre 2005 y 2013. El mismo que la noche del 18 de octubre de 2011 se sintió presidente de la AFA. “Había recorrido el país escuchando a todos porque entendía que era muy injusto el sistema que tenía la AFA, porque en ese momento 48 votos elegían por 4000 clubes. Armé una lista y me presenté en contra de Grondona. Obviamente... perdí. Bah, gané... pero perdí. ¿Por qué gané? Como sabía que iba a tener problemas, tenía dos medidas cautelares, una en Tucumán y otra en Rosario que me habilitaban para que votaran los clubes del interior, los que se llaman indirectamente afiliados. Por la medida de Tucumán me citó Alperovich, que era el gobernador, y me dijo que lo habían llamado del gobierno nacional para que hablara con la Cámara y me voltearan la cautelar. Política”, confiesa Vila, a los 72 años de nuevo como un actor central del fútbol argentino porque en 2023 volvió a la presidencia de Independiente Rivadavia, de Mendoza. “Pero me quedaba la cautelar e Rosario –retoma-, nadie lo sabía, entonces me presenté el día de la votación y podía votar yo y 60 clubes más. Estaba habilitado para ser candidato, pero ni me dejaron entrar a la AFA. Llamé a un comisario, venía con un oficial de justicia y abogados... El comisario me dijo: ‘Doctor... usted sabe que no va a entrar, ya me llamaron de arriba y no va a pasar’. Y no entré. En el medio, me cagaron a patadas, estaban los barras de Chacarita. En ese momento, quizás con una visión quijotesca, tenía mucha ilusión de cambiar el fútbol. Pero a raíz de eso, y de otras cosas que vi y no me gustaron, me fui”, cuenta el empresario que, entre otras compañías, es dueño del Grupo América, de Telefé desde el año pasado y accionista de Edenor. -¿Qué cosas vio? -Mucha corrupción. Corrupción que denuncié en la Justicia. Y son todos los casos que después dieron lugar al FIFAgate. Porque todos los que yo denuncié en la Justicia, y la Justicia nunca se movió ni pasó nada, básicamente eran Grondona; parte de su familia; Meiszner padre e hijo; Jinkins padre e hijo, el chofer de Grondona, Daniel Pellegrino... y algunos que ya no recuerdo y estaban en mis denuncias. Todos los que fueron presos por el famoso FIFAgate poquitos años después, porque esto fue en 2011 o 2012 y el escándalo iba a saltar en 2015. Y me aparté del fútbol, me fui. -Pero pese a esa toxicidad que comprobó de cerca, regresó. -Sí, volví a mi club, a la cancha de Independiente Rivadavia. No había ido nunca más, ni sabía los resultados, nada. Estaba afuera del fútbol totalmente. Y cometí el error de ir a la cacha a finales de 2022 y vi a mi club tan, pero tan destruido, que me dieron ganas de volver. La pasión pudo más que la razón. Era un club que iba camino a la extinción, como ha ocurrido con tantos clubes. Lo llamé al que era presidente, y le dije: “Llamá a elecciones que me voy a presentar”. Llamó a elecciones, me presenté y el 26 de enero de 2023 asumimos con un pequeño grupo de dirigentes viejos y una gran ala renovadora, encabezada por mi hijo y sus amigos. Y ahí empezamos. -¿Nota un recambio en la dirigencia? Porque se puede ser joven y mantener conductas de la vieja política. -Sí, hay gente joven y nueva. Pero esa vieja política tiene que ver con cómo se concibió la AFA en su momento, en los años ‘20: desde Buenos Aires, las ligas del interior no interesaban, y los clubes de Buenos Aires constituidos en la AFA se autoproclaman representantes del fútbol argentino. Y tienen contacto con el fútbol del exterior, y Córdoba o Mendoza no les interesaba. Ese estatuto, antiguo, condiciona la elección, y cuando condiciona la elección hay un sistema de gobierno que no va a cambiar en la medida que ese estatuto no se modifique. De todos modos, yo creo que hoy el fútbol está mucho más federal. El fútbol se divide entre los directamente afiliados y los indirectamente afiliados. Con un torneo de 20 equipos tenías dos indirectamente afiliados y 18 directamente afiliados. Hoy, con 30, la relación es 13 o 14 indirectamente afiliados y el resto son directamente afiliados. Es decir, hay una mayor participación del interior y deportivamente está bastante equilibrado, pero no así en la votación, en la elección y en la toma de decisiones. Yo, por ejemplo, no integro el comité ejecutivo, no tengo voto. En eso, todavía no se ha aggiornado la AFA: el sistema de gobierno debería ser más plural, más abierto, más federal. Pero hay una cantidad de dirigentes jóvenes muy buena, muy saludable. Yo veo a tipos con mucha iniciativa. Si me preguntás qué me gustaría que pasara y... me gustaría que los árbitros fueran un organismo autónomo, que no dependieran, y me gustaría que hubiera sorteo porque le daría transparencia al arbitraje. -Apareció un término relevante: la necesidad de transparencia. -Sí, sí... Pero también hay una campaña en contra de la falta de transparencia de la AFA, una campaña donde se está señalando al presidente y al tesorero como dirigentes corruptos, y no sé si lo serán o no, lo decidirá la justicia. Pero me parece que ya han tenido un linchamiento mediático, y eso no está bueno. Los tiempos de la justicia son otros, y los tiempos de los medios son todos los días. -Eso usted lo sabe bien... -Sí, sí, claro. -Cuando desde la AFA se habla de persecución se describe que responde a un tema de interés económico del grupo Clarín. Pero... está la causa ARCA, la mansión de Pilar, Sur Finanzas, la Rosadita del fútbol... Todas las investigaciones de distintos medios... -Y los medios estamos para eso. Y ahora salgo del dirigente de fútbol y me pongo como empresario de medios: estamos para eso, vivimos para eso y es una de las partes vitales de nuestra función. Y siempre está el riesgo de equivocarse, y también la justicia puede equivocarse, por eso existen las apelaciones a la cámara. El error es parte del ser humano. El tema es cuando vos te equivocás muchas veces y de mala fe, y ahí deja de ser un error para ser una campaña. Pongo un caso concreto: el tema impositivo. LA NACION publicó que Independiente Rivadavia debía impuestos, y no debemos un impuesto, el club está totalmente al día. No le debe un peso a nadie y no tiene un juicio. Los sueldos están al día, los premios los pagamos en la semana. Y no debemos impuestos. -Pero los datos están. ¿Cree que los medios se reúnen y se ponen de acuerdo para inventar y propiciar una causa en contra de un club o de la AFA? -No, no, no... Pero más allá de eso, yo sí creo que hay una campaña de Clarín en contra de la AFA, y ya no es una cuestión de dinero, arrancó como una cuestión de contenidos y derechos y hoy ya es otra cosa, ya es quién la tiene más larga, básicamente en criollo. Y creo, también, que hay un mal manejo de la comunicación por parte de los dirigentes de la AFA... No comunican bien y el silencio, en estos casos, no es un buen consejero porque dejás instalar un mensaje. Yo esto lo he dicho en las reuniones de presidentes: si no debemos impuestos, hay que comunicar eso. Pero bueno... Por lo demás, creo que hay que esperar ciertos tiempos de la justicia. Y creo, también, que hay buenos dirigentes y los clubes, hoy, sin desmerecer para nada a los grandes clubes de la Argentina, básicamente los que están radicados en Capital Federal, ya no se dividen entre clubes grandes y clubes chicos, no, sino entre clubes bien administrados y mal administrados. No por casualidad, a clubes que están bien administrados les va mucho mejor que a otros, grandes por historia, por cantidad de campeonatos, por cantidad de socios, pero que están fundidos. Yo creo que ahí hay que revisar, y ahí hay que dar la discusión sobre la integración de capitales privados en los clubes. -De alguna manera es una oveja negra en el rebaño de Tapia: usted adhiere a las inversiones privadas en el fútbol. -Desde hace años, presenté un proyecto de ley en 2010. Mirá, yo soy una persona respetada en mi club, por mi trayectoria y mi presente, llego a mi club y solo escucho ‘gracias, gracias, gracias...’ Perfecto. Bueno, aun en ese escenario, si mañana presento un proyecto de modificación del estatuto para permitir el ingreso de capitales privados, no sé si los socios me lo van a votar. No estoy seguro. Entonces, que el estatuto de la AFA lo permita no querría decir que fuera a suceder, porque después tenés que ir a tu club y te lo tienen que aceptar. -¿Por qué cree que hay tanta resistencia? Además, ya hay muchos clubes que funcionan con un pseudo financiamiento privado, ¿o no? -Por supuesto. Los mecenas, en el interior y acá. Muchos, hay muchos. ¿Por qué la resistencia? Por la cultura y el folklore grondonista, porque durante años se repitió que ‘el club es de los socios, el club es de los socios...’ Y no deja de ser de los socios, porque además, vos lo podés regular y tenés garantías de que no te van a poder cambiar el nombre, ni el estadio, los socios van seguir votando, la actividad social es intocable... Ponele los límites que quieras, y además, ponele controles para que no pueda hacer cada uno lo que quiera. Yo siempre estuve a favor de permitir, y después que cada club decida lo que quiera. -¿Cree que alguna vez se permitirán las SAD? -Creo que hay varios dirigentes que piensan así, más los clubes que de alguna manera ya lo están ejerciendo, como decíamos... En mi club, cuando arranqué en 2023 armé un fideicomiso. Hubo gente que vino y puso dinero. Mi club arrancó con un fideicomiso de inversiones privadas. Había gente interesada en participar de un proyecto deportivo y tener una rentabilidad. Entonces, como no se puede cambiar la figura del club, armé otra figura, que es el fideicomiso, y hay un montón de fideicomisos. Boca lo hizo en su momento... ¡No está mal! En el mundo hay distintos modelos. Pueden funcionar o no, es la vida misma, hay algunas empresas que funcionan y otras que no. El fútbol ya no es más un deporte, es un negocio. Una industria, que mueve al periodismo, los viajes, los jugadores, lo árbitros, los representantes, la TV... a todo el mundo. Salvo el dirigente, que es único que teóricamente trabaja gratis, y el club, que es una asociación civil sin fines de lucro. El resto es una industria. Y además, como lo hizo Macri en su momento, hacer responsables a los dirigentes con sus patrimonios debería ser, ya no por voluntad de ellos, sino como una norma de la AFA y desde ahí extenderla a los clubes. Así, al dinero lo vas a cuidar, como cuidás el propio. -¿En la AFA hay lugar para voces ‘alternativas’? -Creo que hay un cambio en la dirigencia del fútbol, sobretodo en las cabezas. Hoy se escucha más que antes, se pide participación más que antes y se da más espacio que antes. Pero son procesos que llevan tiempo porque hay una era, la era grondonista, que marcó al fútbol. Mirá, en una de las últimas reuniones, el presidente de Gimnasia, Carlos Anacleto, pidió la palabra y dijo que estaba elaborando un proyecto para permitir la participación del capital privado en los clubes. ¿Sabés que le contestó Chiqui Tapia? ‘Cuando lo tenga listo tráigalo que lo vamos a discutir, a analizar y le vamos a dar tratamiento’. En otro momento se le hubiera dicho ‘no venga con eso acá, está prohibido, no se puede’. -Destacó la renovación dirigencial, pero acepta que hay resabios de la era grondonista. -Sí, sí, fueron treinte y pico de años. Mirá, Grondona fue la única figura que sobrevivió a todos los gobiernos, sí, pero especialmente al gobierno kirchnerista habiendo sido designado por los militares. A todo aquel que había tenido algo que ver con los militares se lo decapitó... El único que se salvó fue él. La verdad, fue un genio. -¿Genio? Bueno, entonces elija: ¿Grondona o Tapia? -Nooooooooo, no, Chiqui Chiqui, sin dudas. Si lo subo a Grondona al barco nos peleamos y se hunde el barco. ¿Pero sabés que yo era muy amigo de Grondona? Todavía no estaba metido en el mundo del fúbol... Arranqué en el año 92 con el Diario Uno en Mendoza y en 1993, como yo estaba peleado con los dirigentes que en este momento estaban en Independiente Rivadavia, me vino a ver el presidente de Godoy Cruz, Julio Vega. Me pidió si le sponsorizaba la camiseta y durante años verías a Diario Uno en la camiseta de Godoy Cruz. Y fue por eso, porque estaba peleado con los dirigentes de Independiente y, a la vez, le daba una mano a mi amigo Vega. Un día me llama Julio y me dice que tenía problemas con Humbertito, que se había divorciado, que tenía una serie de problemas, y si no lo podía llevar a Mendoza. Lo llevo a Mendoza y es técnico de Godoy Cruz, y le pongo como condición al club que el sponsoreo debía servir para pagarle el sueldo a Humbertito. Y así estuvo en Mendoza, se casó en Mendoza y tuvo una hija en Mendoza. Teníamos muy buena relación con Julio. Es más, ¿te acordás cuando se pelea con Bilardo? Yo los hago coincidir en Mendoza, intencionalmente, en un ciclo de conferencias que teníamos en la Universidad del Congreso. Yo le aviso a Julio, por entonces Carlos nos ayudaba en Independiente, y ahí se sientan en la mesa académica y se reencuentran. -Pero ustedes iban a terminar peleados. -Sí, y nos enfrentamos por culpa de José Luis Meiszner. Yo desarrollé un sistema de ingreso a los estadios que llamaba Biopass, entrabas con el dedo. Y lo pruebo durante dos años en Independiente. Un día voy a AFA, cándido, y le digo ‘Julio, mirá, tengo esto, ¿qué te parce?’. Y me mandó a hablar con José Luis [Meiszner]. Lo hice, y me dijo ‘qué interesante, dejámelo’. Lo llevé como un aporte al fútbol, no pretendía hacer un negocio. A los 3 meses sale el sistema AFAPlus, y eso no era nada, ponele que se habían robado la idea, no me importaba, el problema fue que le habían pagado 300 millones de dólares a Telecom. Naaaaaaa, de ahí vino la pelea. -¿Quién es Toviggino? -Lo conozco hace muchos años, conmigo siempre ha tenido una excelente relación. Muy respetuosa. Hemos comido asados juntos, ha venido a mi casa, hemos jugado al truco... Muy buena relación, no podría decir nada malo de él. -El hombre de la fusta mediática en las redes. Sus modos irritan, ofenden... -En eso se equivoca, te tengo que dar la razón y se lo he dicho a él. Me parece que no es el camino. Si tengo un problema, lo resuelvo adentro de mi casa. Pero bueno, ¿qué se yo? Es un hombre grande. -¿Se puede disentir en la AFA sin miedo a represalias? -Es que yo en las únicas reuniones que participo es en las de presidentes y ahí digo lo que pienso. Debo haber ido a cuatro o cinco en tres años, estuve en las últimas, y por ejemplo hablé de la comunicación, dije que me parecía que íbamos al paro y la gente no sabía por qué se hacía el lock out. -Por cierto, antes del paro, dijo que era “ingrato, desagradable y no beneficia a nadie”, pero se sumó. ¿De qué sirvió? -Sirvió para apretarle más la fecha a los clubes... eso no ha sido bueno. En un año en el que vamos a jugar el Mundial y hay muy pocas fechas, ahora tenemos que ver dónde metemos una fecha. Otra vez: el lock out podría, eventualmente, haber sido un hecho político del fútbol si lo hubieras explicado, si le decías al hincha ‘mirá, estamos parando porque acá pasa esto, esto y esto, y vamos a manifestarnos en contra de lo que está pasando. No salimos a la calle porque no somos barrabravas, pero vamos a paralizar la actividad para al menos llamar la atención de quien corresponda para solucionar este tema’. Pero no se comunicó. -¿Y no hay replanteos en Tapia, en la AFA, a partir de observar el enojo de los hinchas? -... Yo tengo respeto por Tapia porque creo que es un hombre que sabe escuchar. Siempre digo lo mismo: escucha más de lo que habla y eso es bueno. Hace tres años era un rockstar, todo el mundo le pedía foto, foto, foto... La Copa del Mundo, dos Copas América y trajo a un técnico que, la verdad, nadie lo conocía y él se jugó una patriada dificilísima porque era mejor traer a uno conocido y si iba mal, a Chiqui nadie lo puteaba. Inventó a un técnico que fue maravilloso porque unió al grupo, porque había problemas en esa selección argentina; lo volvió a rescatar a Messi y armó lo que para mi es un muy buen formato: el campeonato de 30 equipos... -¿Por qué le parece bueno? -Como expliqué antes, es mucho más federal. ¿Si hay algunos equipos que no tienen que estar? Y sí, bueno, se irá decantando con el tiempo, pero fue una buena decisión. Chiqui tiene cosas buenas de gestión. La AFA, de estar pasando momentos económicos muy complicados, está impecable, no debe plata, no debe impuestos... -Bueno, eso lo dirá la justicia con sus tiempos... -Sí, pero entrás a la página de la AFIP y ves que no hay deudas. Puede que haya pagado con atraso algún impuesto... y habría que ver si eso es punible. -El tema es que hacía la AFA con ese dinero mientras se ‘demoraba’ en saldar su deuda impositiva. -Pero eso sería lo menos grave, es un tema más formal que sustancial. No lo vamos a meter preso de por vida porque se demoró seis meses en pagar un impuesto. -Regreso al torneo de 30 equipos. Por su gigantismo, muchos futbolistas no tienen nivel de primera división y eso devalúa el producto si se aspira a conseguir mejores ingresos. -¿Cuántos socios tienen los clubes grandes? ¿Arriba de 80mil, sí? Y cobran derechos de TV mucho más altos que otros equipos, ¿sí? Tienen ingresos de sponsoreo, de televisión y por socios más grandes también... y sin embargo no van primeros. Porque vos decís que en Primera hay jugadores del ascenso, y sí, Independiente Rivadavia tiene jugadores del ascenso y está liderando la tabla, tiene de Excursionistas, de Ferro y no sé de dónde más... ¿A qué voy? Jugar en el ascenso no es un demérito, es un tránsito y a veces una circunstancia. Nació en Mataderos y le tocó empezar en Chicago, pero si es un buen jugador trascenderá del ascenso. Vuelvo a los 30 equipos: cuando vos tenés 30 vidrieras, tenés más oportunidades de mostrar tus productos. -Parece un análisis con afán vendedor, casi descartando la evolución competitiva. -Es que si no estás entre los 30 no te televisan, no te ven, no jugás contra Boca o contra River o contra Estudiantes... Jugás contra equipos de menor jerarquía, entonces tenés menor visibilidad. Por eso es importante que haya mucha competencia. -Lo insultaron a Tapia también en su estadio. ¿Tuvo que hablar con la barra para que no vuelva a ocurrir? -Primero, no tengo barra... Tuve la suerte de que muchos ya no están o... cometieron algún delito y ahora no están en circulación. No tengo barra, es raro pero es así. El hincha de fútbol es muy exitista. Y cuando el hincha se incorpora a la masa de hinchas, ahí ya toma otra conducta. Hay que esperar. Yo tengo críticas para la dirigencia que hago puertas adentro. Y tengo eco. La dirigencia de la AFA sabe escuchar. Con Chiqui, particularmente, mirá lo que me pasó: el año pasado reinauguró su estadio, el de Barracas, un sábado que jugamos contra ellos y les ganamos 3 a 0, sí, el día que mostraban sus nuevas obras. Entonces, el folklore dirá que los pitos... ¡Era Tapia, en la cancha de Tapia y le ganamos 3-0! El tipo se la comió, no dijo nada e inauguró su estadio. Y el árbitro dirigió como tenía que dirigir. -No va a negar que sobran ejemplos de escándalos arbitrales... -Sí, sí, desde ya, no lo niego. Hay de todo, como todo en la vida. -¿A veces se enoja con los arbitrajes? -Siiii, obvio, sino no sería hincha de fútbol. Pero nunca tuve un rapto violeto, no, no... Y no voy a la AFA, tampoco voy al predio, es decir que no me los cruzo. El fútbol siempre tuvo sus mitos y sus verdades. Parte de los mitos son los pitos... y no es que no existan, pero tampoco son todos los que la gente cree. A veces, los árbitros simplemente se equivocan, como todos los seres humanos. Y siempre que uno pierde, ahí cree que el pito lo perjudicó. Por eso digo que hay parte de mitología. -¿Qué opina de la salida de River del comité ejecutivo? -La verdad, prefiero no opinar de los colegas porque me parece que no corresponde. Cada uno toma sus decisiones. Le tengo un gran aprecio a Stefano Di Carlo y si lo ha hecho, sabrá por qué lo hace. -¿Lo pueden seguir otros clubes? -No veo ese clima. No. Aparece el delantero colombiano Sebastián Villa en la entrevista, y Vila se enciende en los elogios. Está orgulloso de tenerlo. “Es un jugador fantástico, para mí es el mejor delantero de la Argentina. Es distinto y volvió al radar de su selección. Yo le di mi palabra, y cuando aparezca algo que les cierre a ambas partes, se irá. Y oportunidades han aparecido, pero ahora en junio se van a cumplir dos años que está con nosotros. De tanto anunciarlo, ya parece el cuento del camello, jaja. Fue el tema del verano y al club le dio un marketing bárbaro, jaja”. -Que haya sido sentenciado a una pena de 2 años y un mes por violencia de género. ¿Nunca lo incomodó, no fue tema de debate en su club? -Esa sentencia ya la cumplió estando en Independiente. Cuando apareció la posibilidad de traerlo a Sebastián, el único que estaba de acuerdo en el club era yo. El resto eran todos rechazos. -Bueno, ahí no fue muy democrático porque hizo lo que usted quiso. -Nunca dije que yo fuera democrático, eso lo dijiste vos, jaja. No, no, yo escucho. Pero hay decisiones en las que digo ‘esto es así’ y me hago cargo porque estoy convencido. Yo soy una persona muy intuitiva, muy. Recuerdo que apareció un grupo de mujeres, de feministas... incluso mi hijo y mi esposa no estaban de acuerdo. -Su señora [la conductora Pamela David] ha mostrado una enfática posición en temas de violencia de género. -Pamela estuvo dos meses sin ir a la cancha, y hoy no quiere que Sebastián se vaya. Es que es una persona de la que te enamorás, es un muy buen pibe. Yo creo que la primera condena se la comió de garrón, porque se peleó con la novia y lo denunció que la había empujado e insultado... Y de la segunda tengo información de la intimidad, intimidad, intimidad de sus compañeros que estaban en ese momento con él y me han dicho que fue una causa armada. No importa, ya está terminado. Nunca tuve dudas, nunca. -Como hombre de medios, LPF Play, la plataforma de streaming de la AFA para ver todo el ascenso, ¿tendrá abonados para sostener un desembolso de 3400 millones de pesos mensuales para los 110 clubes involucrados? -El otro día, en la reunión de presidentes, cuando plantearon esto de la OTT dijeron que los abonados que estaban declarados por los sistemas de televisión paga eran 2.300.000... Yo he tenido cables durante 30 años... y no son 2.300.000 los hogares que pagan el servicio del fútbol, son muchos más, no puede decir cuántos porque estoy afuera del negocio, pero seguro que son más y multiplicados por varias veces. Entonces, yo creo que van a sacar más dinero todavía y cuando se incluya todo el fútbol, que no te extrañe que esa OTT mañana esté adentro de Disney + o de quién sea. No tengo duda de que van a sacar mucho dinero. -¿Cómo observa a los medios, donde el entretenimiento muchas veces avanza sobre el análisis? -Hoy todos necesitamos audiencia, sino, no vivís. Hay que distinguir lo que es análisis de opinión. Yo creo que para el análisis, hoy la gente no tiene tiempo porque es más profundo, te hace meditar y hay que tener tiempo y disposición para entender eso que te están planteando. En cambio, la opinión es mucho más fácil, es directa, es espontánea y te diría que es el pan de todos los días de los medios. Hoy se imponen los debates, el formato de los paneles y yo opino, yo opino y yo opino. La discusión y la pelea es hoy lo que paga. Las redes nos llevaron a tener menos tiempo de atención sobre un mismo tema. TikTok o X nos proponen todo rápido, todo ya. Incluso yo, que todavía todas las mañanas leo diarios de papel, leo La Nación, leo Clarín y leo el Cronista, tampoco me pongo a leer todas las notas, voy saltando, leo títulos, ya no le dedico el tiempo como antes porque también tengo menos tiempo. Hemos cambiado y los medios tenemos que entender ese cambio. La comunicación es eso, es la evolución permanente. Y todavía no hemos visto el cambio más profundo que se avecina, que es la inteligencia artificial. No sé qué pasará. -¿Le teme? -¡Muchísimo! ¡Muchísimo! Creo que nos va a cambiar a los seres humanos de una manera tan rotunda que ni siquiera me la puedo imaginar. Y ya no puedo decir ‘lo van a ver mis hijos’, no, no, no, lo voy a ver yo. Lo estoy viendo yo. Hay que incluirla como herramienta, como problema, como realidad, como lo que vos quieras, pero ya está. Y avanza por horas. ¿Viste cuando falsifican tapas de La Nación, de Infobae, del Cronista? Creo, más que nunca, que el usuario que quiera estar informado va a tener que recurrir a las marcas, marcas de periodistas y de medios. Si salió en tal lugar o lo dice Fulano, entonces tiene verosimilitud. Por lo demás, caés en un mundo donde no sabés quién es quién. -Se jerarquizará el mayor capital periodístico: la credibilidad. -Sí, sí, por supuesto, la credibilidad. Es volver al punto de origen. -Y como televidente, ¿le gusta lo que ve como producto futbolístico en la Argentina? -Si lo tengo que calificar de 1 a 10, diría que le pongo un 6. -Desaprobado entonces. -Bueno, un 7 si querés. Está aprobado, pero ahí. Pero no solamente por lo que ves en la cancha, sino por el resto. Los pisos de las canchas son bastante malos, incluido mi club; los estadios son obsoletos, los ingresos son muy incómodos, son inseguros, jugás sin público visitante... Entonces lo que pasa entre los 22 jugadores pasa a ser una parte más del problema, pero en realidad no es él problema. Todo el contexto que rodea al fútbol es el que no aprueba. Vas a Europa, a Estados Unidos o a Brasil y tenés estadios espectaculares porque invierten en el fútbol. Y volvemos al tema de la inversión. En la Argentina, no. Y sumale que no sabemos retener a los jóvenes valores, a chicos de 14 /15 años que ni los conocimos y ya se fueron. -¿No saben retenerlos o los clubes no pueden retenerlos? -Sí. Primero, estamos en un país pobre, y el fútbol espeja al país. Segundo, hay cosas que se podrían haber hecho antes y no se hicieron. Bueno, habrá que mirar para adelante y pensar cómo se pueden hacer diferente... Y vuelvo: la inversión privada es una posibilidad para mejorar toda la infraestructura del fútbol. -Usted pertenece al mundo empresarial y futbolístico, ¿en cuál encuentra las mayores alegrías y frustraciones? -Ambas en el fútbol. La mayor felicidad, y las mayores angustias, o nervios, los encuentro en el fútbol. Salvo la familia, que eso tiene que estar siempre bien, los negocios van y vienen, en ese mundo he pasado de todo, he estado 18 años en concurso de acreedores, sé lo que es lidiar con deudas y gracias a Dios pude salir pagándole a todo el mundo. El mundo de los negocios es eso, te va bien, te va mal aunque se trate de millones. No le das la dimensión que tiene porque sabés que inmediatamente tenés que seguir jugando. Si ganaste mucho decís ‘qué bueno’ y si perdiste mucho decís ‘bueno, vamos por la que viene’. Es así. Las alegrías y las angustias realmente profundas están en el fútbol.