Dónde ver y de qué se trata Una batalla tras otra, nominada a la Mejor Película del Oscar 2026
2026-03-14 - 04:13
La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood hará entrega de los Premios Oscar el próximo domingo, a las 21 (hora de la Argentina), en el Dolby Theatre de Los Ángeles con la conducción del comediante Conan O’Brien por segunda vez consecutiva. Entre las diez nominadas a Mejor película, el máximo galardón de la noche, se encuentra Una batalla tras otra de Paul Thomas Anderson, que también compite en otras 12 categorías, entre las que se encuentran Mejor dirección, actor (Leonardo DiCaprio), actor de reparto (Benicio del Toro y Sean Penn) y actriz de reparto (Teyana Taylor). El film, que dura 161 minutos, se estrenó en las salas de cine de la Argentina el 25 de septiembre del año pasado y actualmente está disponible en HBO Max. De qué se trata Una batalla tras otra es la película más política de Paul Thomas Anderson, un director que ha observado con detenimiento e inteligencia el devenir de su país en los últimos treinta años. Y asume con honestidad una impronta más lúdica que la novela original, Vineland (1990), de Thomas Pynchon, autor al que Anderson ya había adaptado en Vicio propio, y cuyo universo se remonta al hipismo de los 60 como memoria desgarrada y al presente de la era Reagan como fresco de la irremediable desilusión. Anderson elige su presente, que es también el nuestro, el de estos tiempos y el de este mundo. Y elige un arco amplio que recorre una década y media de intervalo, que une los primeros destellos de la crisis de la globalización en la era Obama, la escalada de la xenofobia, el impacto de los movimientos ambientalistas y las tensiones raciales, hasta mostrar un oscuro panorama tras el segundo triunfo de Donald Trump, en el que lejos de calmarse todo se ha agudizado. Pero en el corazón de ese mundo están sus personajes, eternos entusiastas siempre desajustados, y está su mirada autoral que combina la evaluación de una era absurda y disparatada con la conciencia de una tradición cinematográfica que le fue legada. Con muchas licencias respecto del material literario, Una batalla tras otra nos presenta en su primer acto a dos militantes de una organización clandestina bautizada French’75, cuyo inaugural operativo consiste en la liberación de un grupo de migrantes detenidos en un campo militar en la frontera con México. Los revolucionarios son Perfidia Beverly Hills (Teyana Taylor), una mujer negra de vital temperamento y linaje revolucionario, inquieta y sensual, fascinada por las armas y con activa voz de mando; y Bob (Leonardo DiCaprio), su diligente compañero, especialista en explosivos, más cauto en sus decisiones y proclive a la duda y la excesiva planificación. Su dinámica es tan erótica como beligerante, y cada acto terrorista se nutre de la adrenalina de la lucha y el mandato autoimpuesto de hacerlo en nombre del “pueblo”. O por lo menos así lo vive Perfidia, incluso en el encuentro con el sargento Steven J. Lockjaw (Sean Penn), vigilante del campo que sucumbe al poder de su enemiga incluso en el mismo acto de su erección. Es en esa bulla incesante donde los integrantes del French’75 viven la gloria de un tiempo único y efímero en la vida de los mortales: la apuesta a la grandeza de ese ideal de “cambiar el mundo”. Pero, como ya sabemos, el tiempo pasa y el poder se regenera, resucita y ataca siempre con más fuerza. Quince años después de esa gesta revolucionaria signada por el ego y la furia, pero también por la derrota y la traición, Bob y la hija que tuvo con Perfidia se exilian en un pueblo californiano: Bob envejece entre la marihuana y las tardes calurosas viendo La batalla de Argel, y Willa (Chase Infiniti) transita su adolescencia apadrinada por el sensei de origen mexicano, Sergio St. Carlos (Benicio del Toro), entre las artes marciales y los bailes escolares, exorcizando la tensa paranoia que subyace en la convivencia familiar. Hasta que la Historia y el enérgico Lockjaw deciden ir a buscarlos, para borrar el propio pasado y escribir