Contaminación “aberrante”: los vecinos que denunciaron a la Provincia dicen vivir en “una cloaca a cielo abierto”
2026-03-13 - 20:23
LA PLATA.- “Hace cincuenta años se podía nadar en el río. Ahora es una vertiente de basura. Hay días en que es insoportable el olor. Incluso, cuando el agua baja, se ve directamente la materia fecal. Todo esto a menos de 1000 metros de la boca de toma de agua”, dice el abogado Fernando Montichelli, uno de los impulsores de la demanda judicial al gobierno bonaerense por contaminación en la cuenca hídrica del Río de la Plata. Montichelli creció cerca del río, a la altura del Club Regatas. Fue testigo del aumento de la contaminación de la cuenca a lo largo de cinco décadas. En 2006, formó una agrupación ecologista que llegó a interponer 17 demandas. La última fue la denuncia al gobierno de la Provincia ante la Justicia Federal. Esta demanda, que contó con el patrocinio de la Clínica de Extensión Universitaria de Derecho Ambiental de la Universidad Nacional de La Plata, culminó en un embargo multimillonario: El juez federal Alberto Recondo resolvió un embargo de más de $157 mil millones contra el gobierno provincial por dilación de obras para sanear la contaminación en la cuenca, la cual el escrito definió como “aberrante”. La demanda fue interpuesta junto a otros vecinos que se presentaron como damnificados por las graves consecuencias de vivir junto a lo que consideran una “inmensa cloaca a cielo abierto”. Uno de ellos es Iván Vigo Mariños. En su presentación, exigió “el cese de manera urgente y definitiva y para siempre del daño ambiental de incidencia colectiva ya provocado en especial al Río de la Plata, el río Santiago y el arroyo El Gato”. Él y sus vecinos promovieron la demanda en ejercicio del derecho a vivir en un ambiente sano y equilibrado. De acuerdo con los denunciantes, en el arroyo El Gato se vierten efluentes cloacales de la zona norte del municipio de La Plata “sin tratamiento o con tratamiento deficiente”, provocando un daño ambiental que resultó motivo de la demanda. “En los más de 40 kilómetros de este arroyo descargan unas 60 industrias —aseguró Montichelli—. Desaguan desde los desechos de la cárcel de Lisandro Olmos, pasando por el hospital Melchor Romero, hasta los desechos industriales de una cooperativa papelera”. También denunció obras inconclusas: “Aguas Bonaerenses tiene una planta depuradora en Ringelet que nunca terminó. Y los efluentes cloacales van al arroyo El Gato en forma directa”. Consultados por LA NACION sobre las obras de infraestructura que se desarrollan en la provincia, fuentes de la empresa de Aguas Bonaerenses SA (ABSA), dependiente del Ministerio de Infraestructura bonaerense, indicaron que actualmente avanzan en la ejecución de 113 obras para los municipios que conforman la región capital de Gran La Plata. Las obras se desarrollan dentro del marco de la subsecretaría de recursos hídricos del Ministerio de Infraestructura. Una parte de estas obras son cambios de cañerías de La Plata, Berisso y Ensenada. “En el Río de la Plata desemboca el río Santiago. Y sobre este desemboca el arroyo El Gato, siendo este último la cuenca más importante del Río de la Plata. El arroyo El Gato nace en la ruta 36, localidad de Lisandro Olmos, y atraviesa la localidad de Melchor Romero, San Carlos, Ringelet y Tolosa para confluir en el río Santiago a través del arroyo Zanjón, a la altura del puerto de Siderar, partido de Ensenada”, detalló Vigo. Y agregó: “La desembocadura del río Santiago se encuentra a 1200 metros de la toma de agua de la planta potabilizadora Donato Gerardi, que distribuye el agua potable a la mayor parte de los partidos circundantes”.