Congreso: ¿leo el Boletín Oficial o miro la TV?
2026-03-04 - 21:53
Es curioso. Un marciano llegó a nuestro país para evaluar el funcionamiento del Congreso Nacional durante el reciente período de sesiones extraordinarias, convocadas por el Poder Ejecutivo Nacional a partir del 10 de diciembre de 2025. Si solo hubiera leído el Boletín Oficial, habría encontrado que, entre otras iniciativas, diputados y senadores aprobaron el presupuesto nacional para 2026, la ley de inocencia Fiscal, el acuerdo celebrado entre el Mercosur y la Unión Europea, la ley de glaciares y la reforma laboral. Por lo cual hubiera felicitado a los legisladores, por la enorme productividad mostrada en las sesiones extraordinarias Pero, ¿qué hubiera hecho el mismo marciano si en vez de leer el Boletín Oficial le hubiera prestado atención a lo que ocurrió tanto dentro de las Cámaras como en las inmediaciones del edificio del Congreso durante el tratamiento de la referida legislación? Se habría agarrado la cabeza porque dentro del recinto se habría encontrado con discursos principistas, que poco o nada tuvieron que ver con la sustancia de la legislación puesta a consideración; insultos, desenchufes de algunos aparatos, etc.; en tanto que fuera del recinto habría visto manifestaciones violentas que mostraron un claro nivel de “profesionalidad”. ¿O a usted alguna vez se le ocurrió manifestar su disconformidad con algún proyecto de ley fabricando en la calle bombas Molotov y tirándoselas a la policía? ¿Cuál es la realidad, la del Boletín Oficial o la de la TV? Ambas, pero con efectos diferentes. Las decisiones, finalmente, se adoptan sobre la base de las leyes aprobadas; las manifestaciones indignan, pero nada más. Exactamente lo mismo se puede decir del discurso que Javier Gerardo Milei pronunció el domingo pasado al inaugurar el período de sesiones ordinarias del Congreso. Muy buen texto, cuya lectura recomiendo, del cual extraigo la siguiente afirmación: “No le pedimos el voto a la gente para que nos de el poder a nosotros, sino para devolverle el poder a ellos”. Discurso presidencial que sugiere una meta y un sendero. Otra vez, quien en vez de tomarse el trabajo de leer el discurso lo vio por la TV, se distrajo. Porque no se escuchaban las barbaridades que algunos legisladores le decían al presidente de la Nación, sino sus respuestas, generadas a boca de jarro en el mejor “Estilo M”. La realidad es ambas cosas, pero no es buen decisor distraerse.