TheArgentinaTime

Con su cama y sus juguetes, la abandonaron en un cementerio y pasaron varios días hasta que alguien la vio: “No podían cuidarla”

2026-03-29 - 03:50

Esa tarde, cuando se dispuso a abrir Facebook, lo primero que vio fue la imagen de una perrita aterrorizada. De pelaje marrón y blanco, estaba sentada, alerta, sobre una cama rosa en el peor de los escenarios posibles. La habían abandonado con sus pertenencias en un cementerio. Ubicado en la Iglesia de Santa Rosa, a unos 65 kilómetros al norte de Austin, Texas, el cementerio había sido el “hogar” de la pequeña chihuahua durante varios días. Hasta que un visitante la vio, le tomó una foto, la publicó en redes y comentó que parecía que alguien había abandonado al animal. Lo rescató enfermo, los veterinarios sugirieron la eutanasia pero una corazonada lo mantuvo con vida: “Dejalo una semana más” Chloe Palousek y su hermana, voluntarias experimentadas en la captura de perros en su comunidad de Andice, Texas, sabían que tenían que ayudar a esta pequeña cachorrita. “Cuando llegamos, el lugar estaba tranquilo y éramos las únicas allí”, declaró Palousek a un medio local. “No tardamos en encontrar a la chihuahua; estaba escondida bajo un pabellón con sus pertenencias. Se la veía claramente asustada, por eso gruñía y ladraba”. Palousek preparó una pequeña trampa con comida dentro. La chihuahua entró trotando de inmediato y empezó a comer con avidez. Fue entonces que la joven la pudo agarrar y llevarla a un lugar seguro. Palousek calculó que la perrita, a la que llamó “Baby Girl”, había estado sola en el cementerio durante aproximadamente 24 a 48 horas. Después de unos 15 minutos, la cachorrita se encariñó con Palousek, se sentó en su regazo e intentó acurrucarse. Y, aunque estaba un poco delgada, una visita al veterinario reveló que, por lo demás, gozaba de buena salud. Pero lo más triste que descubrieron las hermanas ese día fue que la perrita tenía una familia. “Nos dijeron que tenía microchip”, dijo Palousek. “Cuando se verificó el chip, se contactó a su tutor”. Resultó que la perrita se llamaba Viola. Su antiguo tutor confirmó que la había abandonado en el cementerio junto con sus pertenencias porque estaba enfermo y no podía cuidarla. Al darse cuenta de que no sería posible devolver a Viola a su antiguo hogar, Palousek utilizó su red de familias de tránsito y amantes de los perros para encontrarle a la chihuahua una nueva casa. No tardó mucho. Viola, ahora llamada Baby Girl, consiguió tránsito y, poco tiempo después fue adoptada. Ahora vive una vida de lujo en un hogar seguro con una mamá que la quiere y hermanos con los que puede jugar. “Ha ganado peso, se ha adaptado y ahora manda con confianza a sus hermanos labradores”, dijo Palousek. Gracias a un amable desconocido y a la rápida actuación de Palousek, Baby Girl nunca más tendrá que preocuparse por pasar frío. Compartí una historia Si tenés una historia de adopción, rescate, rehabilitación o ayudaste a algún animal en situación de riesgo y querés contar su historia, escribinos a bestiariolanacion@gmail.com

Share this post: