Con padres desbordados por el trabajo, ¿a quién le tocan las tareas de cuidado?
2026-03-15 - 03:13
“Estoy raptando a una niña”: en la primera línea, una confesión. Un mal día, Maju, la niñera, una de las integrantes de ese ejército de mujeres de uniforme blanco que se reúnen en las plazas de los barrios acomodados de San Pablo, se lleva a Cora, la nena de cuatro años, sin intenciones de devolverla a Fernanda, la madre. Y entonces las cosas se desmadran. La trama de la novela Suite Tokio de la escritora brasileña Giovana Madalosso, recién publicada acá, tiene el ritmo veloz de una historia de suspenso, pero en la lectura más calma disecciona un dilema de la época: aun con menos hijos por familia, y con padres desbordados por el trabajo, a quién le tocan las tareas de cuidado. El inventor de lo "cool". Fue un personaje icónico de la TV, trabajó con Wes Anderson y adora pescar en la Argentina A dos voces, una por capítulo, Maju y Fernanda narran los sucesos alrededor de la desaparición de Cora. “Aquí en San Pablo no hay un minuto en que alguien no te mire”, piensa Maju, la niñera, mientras esquiva al portero del edificio, a sus colegas en la plaza, a los taxistas fisgones, y se sube a un colectivo con la niña para no volver. “Oigo el móvil sonar, pero decido no contestar”, piensa Fernanda, la madre, abrumada por su trabajo como productora de televisión y tomada por el deseo hacia otra mujer con la que engaña a su marido. El secuestro desata un viaje real y simbólico: la niñera y la niña recorren rutas a bordo de ómnibus y camiones, duermen en moteles y comen salteado; la madre se remonta hacia su pasado inmediato y se pregunta qué hizo mal, en qué lugar todo empezó a volverse tan difícil. “Maju y Fernanda comparten edad y espacios, amor por la misma niña, dependencia del trabajo: igual, aunque distinto”, escribe la autora española Elena Medel en el prólogo del libro: “Una no ha padecido el sufrimiento de la otra. Una parió a Cora y luego la esquivó, como un obstáculo; la otra la acompaña en su día a día, se asombra con su asombro”. Al final del camino, ninguna será la misma. La “suite Tokio” es como Fernanda le puso a la habitación de servicio porque le agregó televisión y minibar, “un cuarto que podría perfectamente ser la suite de un hotel japonés”. Esos metritos cuadrados conforman el universo de Maju, empleada cama adentro. En Suite Tokio se describen los detalles del vínculo entre patrones y empleados o entre los que viven para ganar y los que nacieron para cuidar. Según Alexandra Jacobs, crítica literaria del diario The New York Times, “leer Suite Tokio calmó mi necesidad de historias sobre la lucha de clases”. Acá no hay proclamas sindicales ni gestas revolucionarias, ni siquiera paritarias o amagues de huelga: los de arriba y los de abajo viven realidades diferentes. Si para el proletario la descendencia es su capital, Maju no tuvo hijos propios, pero conoce a la niña más que su propia madre... “Ella había dejado a su hija en un rincón de la vida. Y ahí en el rincón estaba yo”, piensa la niñera. “Solo parí a Cora. Para ser madre, una persona tiene que adoptar al hijo después de que nace”, piensa la madre. En el contrapunto, dos lugares en el mundo, que sigue girando porque alguien se ocupa de eso aunque a veces ni se note que se mueve. En Suite Tokio se confunden la identidad personal y la desigualdad social en las voces de las dos mujeres y la intriga se resolverá cuando una o la otra respondan al pedido de la niña, que es una mujer en potencia: “Quiero a mi mamá”. ABC A. Nacida en Curitiba en 1975, Giovana Madalosso es periodista y escritora, con un foco específico en la temática de mujeres y maternidad. B. Su proyecto “Un día grande para las escritoras” registró fotográficamente a 2302 autoras de más de cincuenta ciudades de Brasil y el mundo. C. La novela Suite Tokio fue finalista del Premio San Pablo de Literatura, se tradujo al español y al inglés y fue recomendada por The New York Times.