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Carne vacuna: avanza el nuevo cupo con EE.UU. y ya se certificaron más de 7000 toneladas

2026-03-18 - 16:31

La ampliación del acceso de la carne vacuna argentina al mercado de Estados Unidos comenzó a mostrar sus primeros resultados. A pocas semanas de su implementación, el nuevo contingente arancelario habilitado para 2026 avanza con volúmenes certificados que superan las 7000 toneladas, según señalaron fuentes cercanas al Gobierno. El esquema contempla un incremento significativo en las posibilidades de exportación, tras el entendimiento bilateral que permitió ampliar el cupo total a 100.000 toneladas con ese destino por este año, prorrogable por otro más. En este contexto, destacaron que la operatoria inicial transita una etapa de adaptación lógica, propia de un mecanismo que se negoció y entró en vigencia en plazos muy acotados. “Es agropecuario”: la Comisión de Agricultura del Senado ya tiene presidente y hay dudas sobre Diputados “La cuota va muy bien. Obviamente, lo que era esperable fue que en las primeras semanas se fueron resolviendo cuestiones operativas”, indicaron las fuentes consultadas. En esa línea, explicaron que el acuerdo se cerró y comenzó a regir prácticamente de inmediato, lo que implicó ajustes administrativos tanto en la Argentina como en las terminales aduaneras norteamericanas. De acuerdo con los datos que manejan las autoridades locales, del nuevo contingente adicional de 80.000 toneladas ya se certificaron más de 7000 toneladas para su envío. A ello se suma el desempeño del cupo histórico, dentro del cual se certificaron cerca de 8000 toneladas sobre un total disponible de 20.000. “Va a dos velocidades”: a contramano del mundo, la soja en la Argentina muestra precios estables y un productor que vende con cautela “Es una cuota que se terminó de negociar, se firmó y entró en vigor a la semana; entonces en las aduanas hay cuestiones que tienen que ver con la implementación y demás”, agregaron. Por ese motivo, señalaron que el primer trimestre del año fue considerado desde el inicio como una etapa más compleja desde el punto de vista operativo. En paralelo, explicaron que la información oficial sobre los ingresos efectivos al mercado estadounidense aún no se encuentra publicada por las autoridades de ese país. “Aún la Aduana americana no está publicando los datos de ingreso; solo están los datos que se está certificando desde la Argentina, pero no están los datos de ingreso en Estados Unidos”, detallaron. El avance del nuevo esquema se vincula directamente con la definición de las posiciones arancelarias incluidas en la negociación. Según indicaron las fuentes, el entendimiento abarca dos categorías clave —una para carne enfriada y otra para congelada— que concentraron más del 85% de los envíos argentinos a ese destino en los últimos años. “Lo que se negoció en la cuota de Estados Unidos son posiciones arancelarias por las cuales ingresó más del 85% de nuestras exportaciones hasta el momento”, remarcaron. De esta manera, el acuerdo amplía el acceso justamente sobre el tipo de productos que históricamente lideraron el comercio bilateral. Uno de los aspectos que generó dudas iniciales en el mercado fue la mención al trimming en la proclamación presidencial estadounidense. Sin embargo, en el Gobierno subrayaron que esa referencia ya fue aclarada por la Aduana norteamericana en el boletín técnico que reglamentó el cupo argentino. “Eso generó alguna incertidumbre en el mercado en los primeros días pero se resolvió cuando la aduana publicó el boletín y quitó la referencia a trimming y quedó ‘beef products’”, explicaron. En la práctica, ello implica que el beneficio alcanza a toda la carne con destino industrial, no únicamente a recortes utilizados para hamburguesas. En ese sentido, insistieron en que el alcance del acuerdo es más amplio de lo que se interpretó inicialmente. “No es solo trimming; además son bloques, cortes, carne con destino de industria”, afirmaron. Incluso señalaron que en el mercado estadounidense también se considera dentro de esa categoría a productos que luego se fraccionan para el canal gastronómico. La diferencia con los envíos premium radica en su destino final. “Lo que en Estados Unidos consideran premium es lo que va directamente a góndola o mostrador”, precisaron. Esta distinción es clave para entender la estrategia comercial que podría adoptar el sector exportador argentino. En ese sentido, señalaron que el mayor acceso disponible abre la posibilidad de optimizar el uso de ambos contingentes. “La decisión más inteligente para maximizar el acceso es usar toda la cuota nueva para estos productos y utilizar la cuota de las 20.000 toneladas para los cortes premium”, indicaron. En la práctica, esa lógica permitiría multiplicar las oportunidades de exportación de mayor valor agregado. “Lo que estás haciendo es quintuplicar el acceso”, sostuvieron, al recordar que en 2025 los envíos de cortes premium rondaron las 4000 toneladas. La normativa estadounidense establece que el volumen adicional de 80.000 toneladas se administrará en cuatro tramos trimestrales de 20.000 toneladas cada uno, bajo el criterio de asignación “primero llegado, primero servido”. Este sistema exige una planificación logística precisa por parte de las empresas para asegurar su participación dentro de cada período. Además, el esquema contempla requisitos específicos, como la presentación de certificados electrónicos de exportación válidos al momento del despacho y la posibilidad de que las operaciones queden alcanzadas por otros derechos comerciales vigentes en ese país. En este escenario, los actores de la cadena cárnica mantienen un seguimiento constante del comportamiento del mercado. “El mercado está definiendo cómo utilizarla de la mejor manera y el Estado acompañando”, señalaron las fuentes, al tiempo que confirmaron reuniones periódicas con la industria para monitorear la evolución de las exportaciones. El interés de los compradores internacionales constituye otro factor alentador para el sector. Según destacaron, la demanda se mantiene activa y existen planes de promoción comercial en distintas ciudades estadounidenses con el objetivo de consolidar la presencia de la carne argentina. En paralelo, la agenda oficial apunta a seguir ampliando mercados. Entre las próximas negociaciones figura la distribución de la cuota de la Unión Europea, un proceso que podría definirse en los próximos meses y que se suma a la estrategia de apertura comercial impulsada por el Gobierno. Con este nuevo escenario, la industria frigorífica enfrenta el desafío de capitalizar un acceso más amplio a uno de los destinos más relevantes para la exportación de carne vacuna. En este contexto, el desempeño de los precios internacionales, la disponibilidad y el precio de la hacienda en pie y la evolución macroeconómica serán variables determinantes para consolidar el potencial del acuerdo.

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