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Cambios en la vacuna contra la aftosa: el campo se divide por una medida del Gobierno que promete bajar costos

2026-03-16 - 18:03

Luego de que el Gobierno avanzara con la resolución 201 del Senasa en una flexibilización del esquema sanitario y en la introducción de cambios en el sistema de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina, comenzaron a aparecer posiciones contrapuestas dentro de las entidades ruralistas. La medida oficial establece que, a partir del 1° de enero de 2027, los productores podrán elegir libremente al veterinario privado acreditado ante el organismo sanitario para la aplicación de las vacunas en sus rodeos. El nuevo escenario abre un período de transición para la reglamentación y genera expectativas y cuestionamientos en el sector. Mientras desde la Sociedad Rural Argentina (SRA) valoraron positivamente la iniciativa y consideraron que puede contribuir a reducir costos, en Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) advirtieron que el cambio resulta innecesario e inoportuno. El presidente de CRA, Carlos Castagnani, fue uno de los dirigentes que expresó con mayor contundencia su postura. “Como entidad consideramos que en este momento es una medida innecesaria e inoportuna y que no aporta a la solución. Es una medida que a CRA le hace ruido", afirmó a LA NACION. Por primera vez en la historia: el novillo argentino está más caro que el de Australia y emerge una tensión en la industria frigorífica El dirigente explicó que, más allá de las críticas puntuales al funcionamiento de algunos entes sanitarios, el sistema vigente brindaba garantías operativas relevantes. “Todos sabemos que es un sistema que hay que mejorar, pero que es muy bueno porque nos da seguridad en la cadena de frío y en la aplicación de la vacuna”, sostuvo. En ese sentido, planteó interrogantes sobre la cobertura territorial en zonas sensibles. “¿Quién se va a hacer cargo de vacunar o asegurar la vacunación en la frontera y a los pequeños productores?”, se preguntó. “Absolutamente inconsulta”: dura reacción de Carbap a la desregulación en la vacunación contra la aftosa Según Castagnani, el esquema basado en fundaciones permitía asegurar la cobertura sanitaria incluso en establecimientos alejados o con menores recursos. “Era un sistema solidario que si había que ir a la frontera y hacer kilómetros a caballo, lo hacía”, remarcó. A su juicio, el cambio podría debilitar esa lógica de funcionamiento. “Hoy un veterinario, con toda razón del mundo, no va a ir a un lugar antieconómico; hasta ahora el sistema lo cubría. Esta medida debilita a las fundaciones porque si la fundación tenía un plus bien entendido era para cubrir esa parte solidaria”, advirtió. El dirigente también señaló que la intención oficial de reducir costos es compartida por el sector, pero cuestionó el instrumento elegido. “Entiendo que la intención quizás fue abaratar el costo, lo que todos compartimos, pero se comete un error”, indicó. Castagnani aclaró que en la entidad no defienden a las fundaciones en sí mismas, sino el esquema sanitario que permitió sostener el estatus sanitario del rodeo nacional. “No estamos defendiendo fundaciones, sino a productores con sus rodeos sanos”, enfatizó. Reconoció que el esquema vigente presenta aspectos a corregir: “Seguro que hay cosas para mejorar cuando se descarrila algo, como es el tema de la disparidad de precios entre un ente y otro”. Pero consideró que la decisión oficial no resulta el camino adecuado para resolver esas distorsiones. “Al Gobierno lo hemos acompañado y lo vamos a acompañar, pero en esto se comete un error, sobre todo con medidas de apertura de mercado donde la ganadería tiene un desafío enorme. Reconozco y soy crítico de algunas fundaciones que cometieron mil errores; sabemos que hay que hacer reformas importantísimas, pero no hay que eliminarlas. Puede ser que haya habido algún abuso en alguna fundación, pero no se soluciona de esta manera porque en el medio está la sanidad animal”, expresó. También cuestionó la forma en que se adoptó la decisión. “Fue una medida inconsulta; no nos avisaron nada”, señaló. En tanto, Andrea Sarnari, titular de Federación Agraria Argentina (FAA), dijo que la sanidad animal en la Argentina es un “enorme capital” que se construyó con el esfuerzo de todos: “Un sistema solidario que ha funcionado muy bien durante muchos años. Por eso preocupa que hoy se ponga en riesgo con una medida que fue tomada de manera inconsulta y con una mirada principalmente económica”. “Los productores queremos bajar costos, pero ese no es el camino. Hace tiempo planteamos que aquellos entes donde los costos están desfasados debían ser controlados y ordenados. Ese control no se hizo y es obligación del Estado. En un mundo cada vez más exigente en materia de sanidad y trazabilidad, esto nos permite ganar mercados y mejorar las condiciones para toda la ganadería argentina”, destacó. Desde la vereda opuesta, el presidente de la Sociedad Rural Argentina SRA), Nicolás Pino, valoró la iniciativa oficial y consideró que puede implicar mejoras en la eficiencia del sistema. “Esta medida es atinada, muy buena, porque cada productor podrá vacunar con su veterinario y donde ese profesional deberá cumplir las normativas que se le imponga”, señaló. El dirigente ruralista subrayó la importancia del período previo a

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