Bariloche: presentan tres proyectos para reconvertir el basural de la ciudad, uno de los 50 más contaminantes del mundo
2026-03-24 - 19:41
SAN CARLOS DE BARILOCHE.- Mientras el Concejo Deliberante analiza un proyecto del Ejecutivo local para transformar el basurero a cielo abierto de la ciudad en un relleno sanitario, una fundación presentó este fin de semana tres alternativas que, en caso de obtener el aval gubernamental, podrían brindar una solución de fondo a este vertedero municipal. El sitio en cuestión es el vertedero municipal de la ciudad, listado entre los 50 más contaminantes del mundo. Se trata de un predio a cielo abierto ubicado en plena zona urbana, donde la basura se acumula sin ningún tipo de tratamiento. Tal como vienen advirtiendo desde hace años expertos y vecinos autoconvocados, este es un sitio de disposición final de residuos sólidos urbanos que carece de las medidas de control ambiental adecuadas para prevenir la contaminación del ambiente y el daño a la salud de las personas que trabajan allí y que viven en sus alrededores. Este basural recibe aproximadamente 200 toneladas diarias de residuos, con más de 500.000 toneladas acumuladas en total (menos del 5% de los residuos generados son reciclados). La Fundación Impacta, una organización sin fines de lucro que impulsa el desarrollo de ciudades sustentables, eligió Bariloche para su primer gran proyecto. A través del Encuentro Ciudades Sostenibles, la fundación realizó una convocatoria y recibió 80 soluciones concretas y probadas para la gestión de residuos. Las propuestas fueron presentadas en Patagonia sin Basura, un evento realizado en octubre pasado en esta ciudad, y del que resultaron ganadoras seis iniciativas. Esta semana, tres de las ganadoras fueron presentadas en el marco del II Encuentro Bariloche Sin Basura, un evento en el que participaron legisladores provinciales y municipales. Las tres propuestas responden a las empresas Lignis, Ibircom y Beming + Archea New Energy. Una gran empaquetadora En 2016, Lignis desarrolló y patentó el sistema Urbiopaq, una empaquetadora que transforma las ramas sueltas en paquetes compactos y transportables sin modificar los sistemas de recolección existentes. Desde la empresa, explicaron a LA NACION que, si se consideran ramas, troncos y podas del arbolado urbano, en Bariloche se generan cerca de 5.000 toneladas anuales de residuos forestales urbanos (RFU). “Sin tratamiento, eso equivale a 16.000 m3 en el relleno sanitario, o se acumulan como combustible para incendios, generando además grandes emisiones de metano”. De acuerdo con el proyecto presentado por esta empresa, el material se clasifica en tres fracciones. La gruesa se destina a leña. Con la mediana y fina se forman biopaquetes como materia prima para procesamiento posterior. Por último, los residuos no verdes se reciclan. Tal como señalaron, el sistema reduce diez veces el volumen de acopio y puede instalarse en centros de tratamiento o directamente en la calle. “Los biopaquetes se procesan en un horno pirolítico que genera carbón ecológico, biochar y calor. El biochar es un material rico en carbono estable en el suelo durante 100 a 1.000 años: funciona como enmienda de suelos y como sumidero de carbono certificable bajo estándares europeos, habilitando la venta de bonos de captura de CO2 en el mercado internacional. Con las 5.000 toneladas anuales disponibles en Bariloche, el proyecto estima la producción de 900 toneladas de biochar y 1.000 toneladas de leña por año”, afirmaron desde Lignis. Y continuaron: “El modelo es escalable e intermunicipal. Bariloche actuaría como nodo central de una red regional de municipios patagónicos llamada Biocuenca”. Conversión cuádruple En tanto, la alianza entre Beming Ingeniería Sustentable (Argentina y Brasil) y Archea New Energy (Alemania) propone plantas integrales de valorización de la basura doméstica (Residuos Sólidos Urbanos) con triple impacto: económico, ambiental y social. La planta convierte los residuos en cuatro flujos de valor simultáneos: energía eléctrica a partir de biogás, biofertilizante orgánico, piezas termoplásticas para construcción y materiales reciclables clasificados. La fracción orgánica se descompone en digestores anaeróbicos que producen biogás con 60% de metano. Eso alimenta motores para generar electricidad renovable. “Una planta dimensionada para 100 toneladas diarias de residuos sólidos produce 4.900 m3/día de biogás, equivalentes a 321.000 kWh/mes de energía eléctrica —suficiente para abastecer 1.200 hogares de clase media—, 1.200 toneladas mensuales de biofertilizante y 750 toneladas mensuales de piezas termoplásticas. Lo cierto es que la tecnología existe y está disponible hoy. Los desafíos son tres: decisión política, articulación entre actores y capacidad de gestión”, consideró el ingeniero químico Guillermo Perticará, responsable de Beming. Valorización de residuos sólidos Finalmente, también se analizó en detalle un sistema de transformación de residuos que convierte, en 60 segundos de proceso continuo, cualquier residuo sólido en material 100% reutilizable. Denominada Ibircom, la tecnología está validada por el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, la Facultad de Agronomía de la UBA, la Universidad Nacional Arturo Jauretche, el Laboratorio de Entrenamiento Multidisciplinario para la Investigación Tecnológica (Lemit) y la Comisión de Investigaciones Científicas. Una planta Ibircom ya opera en el CEAMSE Norte III, mientras que la empresa posee una alianza estratégica con Loma Negra (el contenido del subproducto es mezclado con cemento). La tecnología se basa en la filosofía del Zero Waste, con trazabilidad absoluta del ciclo de vida de cada residuo. El proceso incluye tres etapas: clasificación, homogeneización mediante trituración mecánica controlada, y transformación en reactores patentados donde los residuos se convierten en un material seco, compacto y sin olores en 60 segundos continuos. El resultado es un producto con 70% menos de volumen, 60% menos de peso, alta reducción de humedad y eliminación de olores y vectores. Asimismo, es 100% reutilizable. Sus aplicaciones incluyen agregados para la construcción (baldosas, conductos pluviales, mobiliario urbano), enmienda de suelos degradados, material para la industria cementera y cargas plásticas para otras industrias. Desde Fundación Impacta aclararon que las tres propuestas presentadas en el II Encuentro Bariloche Sin Basura son complementarias y pueden articularse en una estrategia integral para la región: el tratamiento de residuos forestales (Lignis–Urbiopaq), la valorización de residuos sólidos mixtos (Ibircom) y la generación de energía renovable con producción de biofertilizante y materiales de construcción (Beming–Archea). Del encuentro, que busca transformar estructuralmente y a largo plazo el sistema de gestión de residuos local, participaron representantes del ámbito legislativo nacional, provincial y municipal, organizaciones de la sociedad civil, representantes de vecinos de barrios aledaños al vertedero, así como actores del sistema científico-tecnológico y del sector privado. En las mesas de trabajo se debatió también sobre el avance del pliego de licitación presentado por el intendente local Walter Cortés: “Así como está hoy la propuesta, no alcanza porque hay factores complementarios que hacen a la integralidad que no están claros: como hacer que esto sea un paso en un proceso de ordenamiento más grande y definitivo de forma sostenible”, alertaron. La iniciativa de Cortés prevé convertir el basurero a cielo abierto en un relleno sanitario, en el mismo predio en el que se encuentra actualmente, rodeado de barrios. El intendente propone crear nuevas celdas con membranas impermeabilizantes. El asesor del intendente Martín Domínguez aseguró que el proyecto representa un “primer paso” y que es “el único posible con los recursos municipales”. Sin embargo, desde la oposición subrayaron que el plan implica un retroceso. Según pudo saber LA NACION, es probable que el proyecto del Ejecutivo se vote esta semana en el Concejo Deliberante. En caso de ser aprobado, las alternativas planteadas por la Fundación Impacta quedrían en suspenso. Una problemática arrastrada desde hace décadas Ya el año pasado el ingeniero ambiental Ignacio Sagardoy había advertido a LA NACION que la problemática del basurero de Bariloche lleva muchos años: “Pese a que alrededor de 2014 se cerró el vertedero que funcionó durante las décadas previas y se inauguró una celda para disponer los residuos de manera controlada, la operación del relleno sanitario rápidamente se transformó otra vez en un vertedero sin control. Esto ocurrió porque se dañó la membrana con un incendio. Además, no se logró poner en marcha la planta de tratamiento de lixiviados (líquidos altamente contaminantes que se generan por la descomposición de la basura) y no se incrementó la separación de residuos reciclables con la nueva planta de separación”. Además de la contaminación del suelo y el agua, las quemas sistemáticas y descontroladas de residuos que se realizan en el basural contaminan el aire. Un relevamiento de médicos y vecinos reportó que el 91% de los encuestados considera que el vertedero afecta su salud. Los problemas más frecuentes son respiratorios (dificultad para respirar, aumento de enfermedades relacionadas con el humo de los incendios), dermatológicos y alérgicos (picazón en piel y ojos, congestión nasal), y psicológicos (sensación de impotencia y frustración). Es por eso que vecinos, instituciones y concejales siguen reclamando el cierre definitivo del basural y su traslado inmediato.