Aristóteles sobre las 10 virtudes humanas: “Una persona de gran alma es indiferente a la buena y a la mala fortuna”
2026-03-27 - 20:10
Históricamente, los grandes filósofos han planteado preguntas clave sobre la felicidad y la plenitud, tales como: ‘¿Es posible ser feliz?, ¿deberían las personas buscar la felicidad para sí mismas y para los demás?, ¿cómo se puede hacer para lograr este objetivo?’. No obstante, hay discrepancias sobre la definición o el significado de la felicidad. Pensadores como Sócrates, Platón y Aristóteles desarrollaron distintas teorías frente a esta cuestión. En el caso de Aristóteles, filósofo griego que vivió entre el 384 al 322 a.C. y considerado uno de los pensadores más influyentes de la historia occidental, aborda en su obra Ética a Nicómaco el concepto de la eudaimonía: traducido comúnmente como “felicidad” o “vida plena”. Para él, constituye el fin último de la existencia humana y solo puede alcanzarse mediante la práctica de la virtud y moralidad. Describe las virtudes como rasgos de carácter y tendencias a actuar de una manera particular que se adquieren mediante la práctica y la imitación de “ejemplos morales”. En síntesis, una persona se vuelve templada practicando la templanza y valiente practicando la valentía. Con el tiempo, la virtud se convierte en un hábito, pero es importante ser cauteloso, ya que, según el griego: “cada virtud es el término medio entre un vicio de exceso y deficiencia”. Un reconocido neurólogo español trabaja en cómo detectar la demencia cuando es asintomática A continuación, las 10 virtudes que el filósofo recomienda para ser feliz y la vasta evidencia académica que las respalda. 1. Coraje El coraje −capacidad de actuar frente al miedo en lugar de ceder ante él− invita a la felicidad, según el griego. Y la ciencia lo respalda: en un estudio titulado “Contribuciones biológicas al bienestar: las relaciones entre el temperamento, las fortalezas del carácter y la resiliencia”, un grupo de académicos demostró que, al atravesar situaciones adversas, el coraje puede conducir a la resiliencia y esta última, encaminarlo a uno hacia una mayor felicidad. 2. Templanza Con este ítem se refiere al autocontrol frente a los propios deseos e impulsos alevosos. Precisamente, académicos que escribieron en el Journal of Personality en 2017 descubrieron que, a medida que el control de los impulsos entre los estudiantes universitarios aumentaba en el transcurso de un día, el efecto positivo inicialmente disminuía. Sin embargo, a medida que el autocontrol seguía aumentando, los sentimientos negativos disminuían y la sensación de felicidad se elevaba a niveles más altos. 3. Liberalidad Aristóteles lo relaciona con lo económico y, por eso, recomienda evitar la tacañería/miseria. En concordancia, la evidencia moderna sugiere que ser tacaño influye en el bienestar percibido de una persona; en 2014 tres economistas organizaron un juego de negociación en el que los participantes tenían que dividirse una determinada cantidad de dinero: un participante ofrecía hacer una división particular y el otro podía responder que estaba de acuerdo o no, pero el desacuerdo significaba que ninguna de las partes se quedaba con dinero, por lo que la oferta de una pésima división podía responderse con despecho. Finalmente, los autores encontraron que los niveles de estrés físico eran más altos para ambas partes cuando la negociación involucrada ofrecía una división inferior al 40%, es decir, cuando una de las partes prefería ser “tacaño”. 4. Magnificencia La “magnificencia”, para él, es la cualidad que le permite a una persona pensar en cómo puede consolidar un proyecto personal de la manera más noble y no centrarse en cuánto puede llegar a costar o cómo se puede conseguir por menos dinero. Marina Simian. “Estamos desarrollando un test para detectar el cáncer de mama con un análisis de sangre” 5. Grandeza de alma Según Aristóteles una persona de gran alma es “indiferente a la buena y a la mala fortuna”. Además, agrega que estos individuos se comprometen con los aspectos de la vida que son más profundos y significativos en contraste con los transitorios. Una investigación publicada en el Journal of Happiness Studies comparó la búsqueda del placer versus la del significado de la vida entre adolescentes y evidenció que la última conduce a una mayor felicidad. 6. Gentileza La virtud de la gentileza se refiere a la propensión a la bondad y la capacidad de controlar el temperamento. La idea que comparte el filósofo es que tratarse de esta forma trae felicidad y que la agresión –concepto opuesto– reduce el bienestar al dificultar el manejo de las propias emociones. Investigadores a cargo del estudio “Atrapados en el tren de los pensamientos reflexivos: el efecto de la fantasía agresiva en el bienestar subjetivo” pidieron a personas que pensaran en alguien a quien despreciaban y, por consiguiente, imaginaran acciones violentas y maliciosas hacia esa persona. Descubrieron que los pensadores agresivos comenzaron a rumiar sobre su ataque de fantasía y experimentaron un menor grado de bienestar que el grupo de participantes que se mantuvo gentil. 7. Veracidad Aristóteles valoraba la honestidad; por eso, en sus escritos desaconseja la “simulación en forma de exageración” y la jactancia. Para él, lo ideal es tener una humildad segura, a través de la cual una persona sea capaz de reconocerse a sí misma y pueda mostrar a los demás quién es sin hacer uso de la arrogancia ni la auto denigración. 8. Equidad Actualmente se entiende este concepto como aquello que implica esfuerzos para aumentar la igualdad y reparar la discriminación pasada. No obstante, Aristóteles señala algo diferente: “El hombre equitativo es aquel que por elección y hábito no defiende indebidamente sus derechos, sino que se contenta con recibir una parte menor aunque tenga la ley de su lado”. 9. Perdón Con esta virtud hace referencia a la consideración por los demás o sensibilidad hacia sus sentimientos. Junto a esto, entiende como fundamental el perdón y la tolerancia hacia las faltas de otros. Y, justamente, la gran mayoría de los estudios sobre el perdón muestran que practicarlo con determinación y dejar de lado las injurias puede ayudar en la reducción de síntomas de depresión y ansiedad. 10. Modestia Aristóteles la define como “abstenerse de un comportamiento vergonzoso” (aunque tentador) que puede ser hecho tanto en público como en privado. Además, hace una advertencia: la modestia solo puede ser una virtud si “un buen hombre se avergonzaría de hacer esto o aquello”; es decir, hay que creer que una determinada acción es viciosa para poder ser virtuoso al evitarla. Lo que plantea es incluso una estrategia para alcanzar la felicidad dado que, cuando las personas emprenden lo que consideran actos morales se sienten alegres y afianzan el sentido de propósito; contrariamente, cuando cometen actos inmorales, experimentan lo opuesto. Por último, cabe destacar que la lista fue diseñada para hombres griegos de clase alta que contaban con una educación sólida y un contexto favorable. Como explica la filósofa Martha Nusbaum en su obra El conocimiento del amor: “Lo que Aristóteles hace, en cada caso, es aislar una esfera de la experiencia humana que figura, en mayor o menor medida, en cualquier vida humana”.