“Argentina tiene que salir de la caja”: el diagnóstico de la UIA sobre el uso de IA en el país
2026-03-18 - 16:31
Hablar de la “Fábrica 2030” es una metáfora, un concepto, un proyecto. Desde este punto de partida, la UIA (Unión Industrial Argentina) y Accenture presentaron el primer diagnóstico nacional de IA, durante el relanzamiento del Centro de Industria X, un espacio en donde se exhiben innovaciones de hardware y software que pueden transformar las industrias en el país. Si bien, tal como indican los datos relevados, 8 de cada 10 empresas argentinas tienen la intención de invertir en IA e implementarla en 2026, persisten las brechas. En este sentido, el informe que presentaron da detalles sobre cómo continúan algunas inequidades. Detectan brechas en habilitadores fundamentales: madurez del núcleo digital (datos, sistemas, estandarización de procesos, nube y sensorización), disponibilidad de talento con habilidades especializadas que combinen lo técnico con el contexto específico de negocio, y adopción de prácticas de ciberseguridad e IA responsable. Son limitaciones que condicionan la capacidad de las empresas argentinas. Sin embargo, encuentran una gran oportunidad en la IA. Cambiar la productividad laboral La productividad laboral no ha cambiado en los últimos 20 años, dicen en el informe. De heco, hace 15 años que no crece, decrece. Argentina vio caer su productividad al 1,8% anual promedio en los últimos 10 años. Entonces, bien aprovechada, la IA podría ser la puerta de entrada a una mejora de la competitividad que permitiría crecer y generar más y mejor empleo. En el diagnóstico, calculan que la IA tiene el potencial de agregar hasta 1,2 puntos porcentuales de crecimiento anual a la productividad laboral en la Argentina. “Hay chance de recuperación. La IA no se lleva trabajos, transforma tareas. Hay que aprender a reordenarlas”, aseguró durante la presentación Tomás Castagnino, economista jefe y director ejecutivo de Accenture Research. La región latinoamericana representa el 3,4% de la inversión en IA (la Argentina, el 2% dentro de América latina). A nivel mundial, entre 2023 y 2025, la participación de la cadena de valor de la IA en los anuncios de Inversión Extranjera Directa (IED) se multiplicó por tres, acumulando cerca de US$1 billón. Se espera que supere los US$2 billones acumulados entre 2026-2030. En el informe, llamado Reinventarse con inteligencia: cómo construir la fábrica 2030, señalan que la rapidez del progreso técnico contrasta con una adopción empresarial a menor ritmo. La inversión global vinculada a la cadena de valor de la IA se expande y la infraestructura digital (por ejemplo, centros de datos) atraviesa un ciclo de crecimiento acelerado, pero la adopción a escala sigue siendo incipiente para una proporción importante de las organizaciones. Durante la presentación en el centro de Industria X en la sede de la UIA, Martín Rapallini, presidente la asociación gremial empresaria, señaló que los avances de IA hoy son “algo distinto”. Mientras buscaba analogías con la saga de películas Volver al futuro, dijo: “con la lA, el juego empieza de vuelta. Como empresario pienso en la IA y me da piel de gallina. Es la gran herramienta del futuro para hacer negocios. Argentina tiene que salir de la caja”, señaló durante el evento de presentación de resultados. Por su parte, Sofía Vago, CEO de Accenture Argentina, afirmó que “hay que repensar los procesos, y hay que repensar el talento que necesitamos. Y cómo reforzamos ese talento para que conviva con el uso de IA, independientemente del uso o no. Entonces, es una transformación bastante más amplia”. Impacto de la IA en la industria argentina Para medir el poder de transformación de la IA en la industria argentina, el diagnóstico analiza su impacto potencial en la forma en la que los trabajadores dedican tiempo a las tareas de 12 industrias agrupadas en cinco complejos industriales, ponderadas por sus niveles de empleo en 2024. Según las estimaciones del diagnóstico, la IA digital tiene el potencial de transformar el 34% del tiempo de trabajo en la industria argentina. De todas formas, esto es distinto para cada industria. En el caso de la industria del conocimiento (que incluye sectores como el farmacéutico o el software), el 63% del tiempo de trabajo es susceptible de ser transformado por la IA digital, más que el doble que las industrias tradicionales (como la textil, el calzado o la de papel y cartón). Por otro lado, la IA física (plasmada en dispositivos, vehículos, robots) tiene el potencial de transformar el 36% del tiempo de trabajo en la industria. Esto se concentra en complejos industriales distintos (y señalan que, en gran medida, opuestos) a los de la IA digital porque en este caso, las industrias tradicionales tienen el mayor potencial de transformación con un 41% del tiempo de trabajo, seguidas por la industria metalmecánica y automotriz (40%) y las industrias capital-intensivas (39%). El límite hoy es la barrera de adopción por diferentes motivos que detallan en el informe: falta de conocimiento general de la tecnología, resistencia al cambio por parte de los empleados, falta de estrategia, disponibilidad de datos, falta de proveedores confiables en soluciones de IA, falta de talento, falta de presupuesto o limitaciones de infraestructura (hardware, software, sensores), entre otros. Entre varias empresas pequeñas, el desafío (la inversión) es aún más grande. Sólo la mitad usa al menos una solución de ciberseguridad y, cuando lo hacen, recurren principalmente a herramientas básicas. En contraste, las grandes empresas tienen sistemas más robustos. En este camino, casi la mitad de todas las organizaciones encuestadas afirma no conocer los principios de la IA responsable (apunta al enfoque ético para desarrollar y desplegar soluciones, con gobernanza de IA). La Encuesta Nacional de Inteligencia Artificial fue desarrollada conjuntamente por la UIA y Accenture con el objetivo de brindar un panorama del escenario actual de la IA en Argentina. El relevamiento fue de carácter anónimo y tuvo lugar entre octubre y noviembre de 2025 mediante un cuestionario estructurado autoadministrado en formato digital. Se recibieron 189 respuestas. De acuerdo con la clasificación de la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa (SEPYME), el 54% correspondió a empresas pequeñas (incluyendo microempresas), el 36% a medianas tramo 1 y tramo 2, y el 10% a grandes empresas.