ARA San Juan: López Mazzeo se declaró inocente y habló de su orden de cesar la búsqueda: “Fue la decisión más difícil de mi vida”
2026-03-08 - 23:03
EL CALAFATE.- El contralmirante (RE) Luis Enrique López Mazzeo, extitular del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada (COAA), dijo que fue acusado sin pruebas concluyentes y objetó que se haya avanzado en el juicio sin un peritaje que determinara lo que pasó. Fue el jueves pasado, cuando López Mazzeo declaró en el juicio en el que se investiga la presunta responsabilidad de él y otros tres exoficiales superiores de la Armada Argentina en el hundimiento y la posterior implosión del submarino ARA San Juan, ocurrido en 2017, que provocó la muerte de sus 44 tripulantes. “Desde ya niego todas las imputaciones que se me hacen, todas y cada una de ellas”, afirmó López Mazzeo durante una exposición que se extendió durante cerca de seis horas y tuvo momentos de mucha tensión, como cuando aseguró que la falta de una investigación militar sobre lo ocurrido impidió que se tomaran medidas para modificar procedimientos y reglamentos internos que impidan otra tragedia. López Mazzeo prestó indagatoria ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Río Gallegos, que lo juzga junto al capitán de navío (destituido) Claudio Javier Villamide, el capitán de navío (RE) Héctor Aníbal Alonso y el capitán de fragata (RE) Hugo Miguel Correa, quienes llegan al juicio oral como presuntos autores de los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de deberes del oficio y estrago culposo agravado por el resultado de muerte. Durante su declaración, el extitular del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada miraba su computadora y apuntes que le permitieron reconstruir con precisión hechos y fechas de lo ocurrido durante su gestión. Además, respondió las preguntas de los fiscales y los abogados querellantes. El militar está acusado de haber omitido las diligencias propias del cargo que ostentaba al no haber supervisado adecuadamente el cumplimiento de las normas de alistamiento del Submarino ARA San Juan y haber permitido la participación de la nave en las operaciones realizadas por el comando de la Flota de Mar, entre octubre y noviembre de 2017, días previos al hundimiento. Relató que cuando fue designado en el cargo por el almirante Marcelo Srur, solicitó adelantar su asunción a diciembre -en lugar de febrero- para tener tiempo de conocer el estado de planes, mantenimiento de las unidades y recorrer las unidades con los nuevos mandos nombrados a partir de febrero. En ese contexto detalló que recorrió el ARA San Juan, se reunión con el comandante del buque, Pedro Martín Fernández, y agilizó el acceso a los repuestos que él le solicitó para el submarino. “Inspeccioné cada uno y todos los buques de mar”, dijo. Y recordó que, en Ushuaia, en noviembre, volvió a inspeccionar el ARA San Juan; estuvo a bordo y mantuvo una reunión con el capitán Fernández. “Niego [haber omitido las diligencias propias del cargo], porque las pruebas demuestran que yo pasé por todas las unidades”, sostuvo. Tras explicar los detalles de su rol dentro de la estructura de la Armada y cómo funcionan los controles y verificaciones que se realizan a las naves antes que inicien una misión, detalló los contactos que mantuvo las horas previas a la tragedia con su subalterno directo, el destituido capitán de navío Claudio Villamide, quien en la segunda jornada del juicio se declaró también inocente. El imputado recordó que el 11 de noviembre el ARA San Juan reportó haber cumplido con todas las tareas dispuestas para el ejercicio conjunto y recordó que el 15 de noviembre a la madrugada, mientras estaba en el comando alterno en Buenos Aires, recibió la llamada de Villamide, que según relató, le dijo: “Mire, señor, le informo que el submarino tuvo un principio de incendio, se encuentra en superficie”. López Mazzeo declaró que él le preguntó entonces si había “heridos o lastimados” y que la respuesta fue que no, que todo estaba bien. “Hablé con el capitán Fernández, me dijo que iba a continuar así porque estaba cargando aire. ¿Cómo sigue? Me dice que terminan de cargar aire y va a inmersión. Le ordené cancelar la patrulla y dirigirse a Mar del Plata”, reconstruyó de esa charla el contraalmirante. Durante la indagatoria explicó que un submarino no va a inmersión si no está seguro de que pude volver a salir a superficie. Dijo que “de hecho, producido el evento, salió a superficie sin novedad, tenía todos los mecanismos para superar la emergencia y lo demostró saliendo a superficie”. López Mazzeo detalló que durante la mañana siguiente, mientras él se encontraba en una inspección en Puerto Bermejo, Villamide le comunicó que el submarino no volvió a comunicarse y declaró la alerta. Que en ese contexto, puso en marcha el operativo de búsqueda y hasta llamó a la NASA para pedir servicio de un avión especial que realizaba una campaña glaciológica en la Antártida y operaba desde Ushuaia. A partir de allí, López Mazzeo realizó un detalle de cómo fueron las comunicaciones en esas horas de búsqueda desesperada y la convocatoria a las fuerzas internacionales. “Me produce muchísimo rechazo cuando dicen que los dejamos ir, que no impedimos, que los pusimos en riesgo. Eran camaradas nuestros. Yo no los conocía como el capitán Villamide a todos ellos, porque en su mayoría están siempre dentro del submarino, pero sí a los dos más grandes”, detalló López Mazzeo, que elogió al capitán de fragata Martín Fernández y a su segundo, el capitán de corbeta Jorge Bergallo. “Era el cadete ayudante mío, yo fui el que lo propuse para que fuera abanderado”, dijo sobre Bergallo y se emocionó. Declaró además el día que ordenó suspender el SAR –Search and Rescue, sistema internacional diseñado para rescatar personas en peligro en el mar- porque ya se habían superado el 100% de las posibilidades de encontrarlos con vida, fue la decisión más difícil de su vida. “Les aseguro, señores jueces, que firmar un mensaje así, cerrando el caso SAR es muy impactante, muy doloroso. Fue muy difícil”, declaró. Sobre el actual juicio sostuvo: “La acusación que se me hace es la misma que me hizo Srur sin haber mediado una investigación. La Armada no investigó, la Armada tiene un reglamento administrativo de actuaciones militares para determinar lo sucedido. Estamos en esta etapa de juicio sin una pericia, que pueda determinar el nexo causal entre las novedades y el naufragio”. Para López Mazzeo no hay pruebas que demuestren que sus decisiones hayan derivado en el desenlace fatal del submarino. Dirigiéndose al Tribunal, preguntó: “¿Cómo podemos estar ahora afrontando un juicio oral sin saber cómo pasó y como ocurrió esa pérdida de plano?”. El juicio lo lleva adelante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Río Gallegos integrado por los jueces Mario Reynaldi, Enrique Baronetto, Luis Alberto Giménez y Guillermo Adolfo Quadrini. Como fiscales intervienen Julio Zárate (titular de la Unidad Fiscal Río Gallegos), Gastón Franco Pruzan (a cargo, junto con Zárate, del Área de Transición de esa unidad fiscal), Lucas Colla (a cargo de la Sede Fiscal Descentralizada Caleta Olivia) y María Andrea Garmendia Orueta (por la Procuraduría de Investigaciones Administrativas). El juicio se inició el martes pasado con la lectura del requerimiento de elevación a juicio formulado por el Ministerio Público Fiscal. Según esa acusación, al iniciar su última travesía “el submarino había excedido en 26 meses el intervalo reglamentario establecido entre puestas en seco para realizar las tareas de mantenimiento planificado que se encontraban previstas en el manual confeccionado por la empresa fabricante”. Además, según la fiscalía, la nave presentaba equipos y sistemas fuera de servicio o degradados que incidían en su seguridad para operar y navegar. Las audiencias del juicio oral continuarán el lunes 23 de marzo. Ese día está previsto que declaren los primeros cinco testigos de una lista que llega al centenar.