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Amplios negocios: los millonarios activos del grupo detrás de la quiebra de Bioceres SA

2026-03-19 - 12:00

Bioceres SA, la sociedad fundacional del grupo rosarino impulsado por productores, fue declarada en quiebra a comienzos de marzo en medio de una fuerte interna accionaria. Sin embargo, la crisis quedó acotada a esa estructura local, dado que, mientras la “exBioceres” colapsa, su controlante, Moolec Science SA, sostiene un portafolio global con activos biotecnológicos valuados en más de US$160 millones en la Argentina, Estados Unidos y Europa. El análisis de la estructura societaria y los balances en la Comisión de Valores y Bolsa de EE.UU. (SEC), permiten desglosar el flujo de caja, la capacidad instalada y los pasivos de la compañía gestionada bajo la órbita del empresario uruguayo Juan Sartori. Vale recordar que Bioceres SA acumulaba deudas millonarias y un patrimonio neto negativo. Importante acuerdo: llegaron desde China 45 vagones para la cosecha El eslabón más crítico del holding en términos judiciales se ubica en el control del Grupo Bioceres. El organigrama oficial, informado a la agencia norteamericana encargada de regular los mercados financieros y difundido internamente en el grupo de accionistas originales de Bioceres, detalla que Moolec Science SA posee el 100% de Bioceres Group, que a su vez es controlante del 89,93% de Bioceres SA en la Argentina. Tras un prolongado default iniciado a mediados de 2025 por el incumplimiento de obligaciones negociables bursátiles (por más de US$5 millones) y el comienzo de un concurso de acreedores, el juez civil y comercial N° 6 de Rosario, Fernando Mécoli, decretó a principios de este mes la quiebra de Bioceres SA. El fallo judicial blanqueó un panorama de insolvencia con un patrimonio neto negativo cercano a los US$110 millones. La medida buscaba “cristalizar el patrimonio” de la empresa ante la inminencia de ejecuciones individuales, algo muy cuestionado por los exfundadores. No obstante, resulta indispensable aislar este desapoderamiento judicial de la operatoria de Bioceres Crop Solutions (BIOX). La compañía desarrolladora del gen HB4, que hoy cotiza en el Nasdaq y mantiene su giro comercial, es una escisión de la matriz original. Surgió del proceso de internacionalización del grupo y pasó a concentrar los activos más relevantes vinculados a biotecnología agrícola. Lo cierto es que hace un año las acciones de BIOX cotizaban en torno a US$6–7 por acción (primer trimestre de 2025), muy lejos de los niveles actuales cercanos a US$0,40, lo que implicó un desplome del 94% interanual. En la actual estructura bajo el management de Sartori, Bioceres SA quedó operando como un vehículo residual. Según el último informe subido a la SEC, la participación de Moolec sobre Bioceres Crop Solutions se limita a un 5% de acciones propias, sumado a derechos de voto de terceros equivalentes a un 5% adicional. Descontando el conflicto judicial de su controlada, el activo de mayor peso específico en la cartera de Moolec es su participación en el grupo Agrality (con 50% en Agrality SA Argentina y 50% en Agrality R&D y Seeds en EE.UU.), cuya valuación de participación alcanza los US$77 millones. El esquema de Agrality es enteramente físico e industrial, ya que operan plantas de acondicionamiento de semillas, equipos de secado y clasificación, invernaderos y campos irrigados en la Argentina, Brasil y Estados Unidos. Los datos duros del último ejercicio informado muestran que el grupo cerró 2024 con ventas cercanas a los US$70 millones. El flujo operativo industrial de Moolec se completa con instalaciones orientadas a ingredientes y proteínas alternativas, sustentadas en dos sociedades clave. Entre ellas está ValoraSoy SA Argentina. Radicada en El Tío, Córdoba, cuenta con una capacidad total de procesamiento cercana a las 10.000 toneladas anuales, con una línea específica de extrusión de 6000 toneladas para proteínas vegetales texturizadas (TSP) orientadas a la industria plant-based. En el año fiscal 2024, reportó ventas por US$5,8 millones. La participación de Moolec en la sociedad, combinada con su modelo de negocios y los activos de las tecnologías patentadas Piggy Sooy y Glaso (esta última ya generando ventas a terceros en EE.UU.), alcanza una valuación de US$45 a 50 millones. “Tuvo una fuerza descomunal”: una inusual tormenta de granizo barrió una región productiva De SynBio Powerlabs, en Finlandia, Moolec ostenta el 90% de esta sociedad focalizada en la fermentación de precisión. Sus instalaciones operan a escala piloto y pre-industrial (con dos fermentadores de 27.000 litros). El plan proyecta la instalación de seis reactores industriales de 250.000 litros. SynBio maneja una proyección de ventas de US$5 millones para 2026 y la participación de Moolec está valuada en US$30 millones. El diagrama corporativo incluye el 48% de participación en Ingeniería Metabólica SA (Argentina), firma abocada al procesamiento downstream y escalado de microorganismos con patentes propias, cuya valuación se ubica en el orden de los US$12 millones. En este marco, desde la “exBioceres SA” aclararon a LA NACION que “desde el decreto de quiebra la sociedad no integra ningún grupo económico y sus destinos dependen del juez y la sindicatura”, y remarcaron que “Moolec ya no es controlante” y que “es ajena a la situación financiera que llevó a la quiebra, ya que se generó antes de la combinación de negocios de junio de 2025”. En ese sentido, afirmaron que “Moolec no controlaba la compañía cuando se contrajo la totalidad de la deuda”, que dejó un patrimonio neto negativo cercano a US$130 millones, y que los activos se limitan “a las patentes de HB4 y deudas intercompany consideradas incobrables por la gestión anterior”. Además, indicaron que “la quiebra de Bioceres fue solicitada por el nuevo directorio asumido en diciembre de 2025, ante una situación imposible de revertir, y convalidada por los accionistas en enero de 2026”, y subrayaron que “durante el breve período de control indirecto no se generó nuevo endeudamiento”. Por último, sostuvieron que, tras un incumplimiento de BIOX por unos US$106 millones, “Moolec perdió el control indirecto a pocos días de la operación”.

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