“Algo huele a podrido en Dinamarca”. El origen de la frase que citó (mal) Cristina Fernández de Kirchner en su defensa
2026-03-17 - 14:10
Mientras la expresidenta Cristina Kirchner declaraba hoy en la causa Cuadernos, en los tribunales federales de Comodoro Py, apeló en su descargo, aunque de manera inexacta, a una de las líneas más célebres de William Shakespeare. Dijo “Algo podrido huele en Dinamarca”, en alusión a la frase de Hamlet “Something is rotten in the state of Denmark”, popularizada en español como “Algo huele a podrido en Dinamarca”. La referencia remite a Hamlet, donde la expresión aparece en el acto I, escena 4. En rigor, no la pronuncia el príncipe Hamlet sino Marcellus, uno de los centinelas, cuando en la corte danesa ya se insinúa un clima de corrupción, intrigas y descomposición del poder. Con el paso del tiempo, la cita quedó incorporada al lenguaje político y periodístico como una forma de señalar que detrás de una escena institucional hay algo turbio que todavía no termina de salir a la luz. Al citarla en pleno juicio, Cristina Kirchner sugiere que alrededor de la causa existe un entramado de intereses, maniobras o arbitrariedades que excede lo estrictamente judicial. Repetida durante décadas en el debate público, la expresión condensa la sospecha de que detrás de lo que se presenta como legal o transparente puede haber otra trama menos visible. Cristina Kirchner suele recurrir a citas y referencias literarias en sus intervenciones públicas. En 2010, durante la inauguración de la nueva sede de la Federación Nacional de Peones de Taxis, en Boedo, elogió su gestión y cuestionó con dureza a sus críticos. “Recordaba a Cervantes, cuando le decía a Sancho: «Ladran, Sancho, señal que cabalgamos». Lo voy a adaptar a una versión cristinesca: «Ladran Sancho, señal que son perros»”, lanzó la entonces Presidenta. Aunque la frase suele atribuirse a Miguel de Cervantes y al Quijote, en rigor no aparece en la obra y se considera apócrifa. La expresión “Algo huele a podrido en Dinamarca” se usa en política en todo el mundo. Sobran los ejemplos. En 2001 la usó el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi para criticar a la Unión Europea. Más cerca en el tiempo, en 2020, el senador demócrata estadounidense Chris Murphy la retomó durante el juicio político a Donald Trump.