Alertan sobre riesgos neurológicos del uso recreativo del “gas de la risa”
2026-03-19 - 13:40
El uso recreativo del óxido nitroso, conocido como gas de la risa, se extendió entre jóvenes, pero especialistas advierten que su consumo repetido puede derivar en graves secuelas neurológicas, algunas permanentes. Expertos del Instituto Guttmann, hospital de neurorehabilitación ubicado en Badalona (Barcelona), alertaron sobre los efectos adversos del consumo prolongado de óxido nitroso, una sustancia que en los últimos años se ha popularizado como droga recreativa. Según información recogida por la agencia EFE, los especialistas identificaron en el último lustro varios casos con afectaciones neurológicas severas asociadas a su uso reiterado. Entre las principales consecuencias observadas se encuentran la pérdida o alteración de la sensibilidad, debilidad en las extremidades, dificultades en la coordinación y problemas de equilibrio. Estos síntomas han sido documentados en al menos seis pacientes atendidos desde 2020, todos jóvenes entre 19 y 25 años. Uso médico y consumo recreativo El óxido nitroso es un gas incoloro, casi inodoro y de sabor ligeramente dulce, que se utiliza en el ámbito médico por sus propiedades anestésicas y analgésicas. Sin embargo, fuera de este contexto, se inhala mediante globos o cartuchos metálicos para generar efectos inmediatos de euforia, sensación de bienestar y risa. El subdirector médico del Instituto Guttmann, Cristian Figueroa, explicó a EFE que el efecto del gas es breve, lo que lleva a los consumidores a repetir su uso varias veces. “Cuando se usa como droga recreativa tiene un efecto de corta duración, lo que hace que haya que consumir varias veces para tener un efecto más largo, y esto altera la vitamina B12”, indicó. Impacto en la vitamina B12 La alteración de la vitamina B12 afecta directamente al sistema nervioso, ya que esta sustancia cumple un papel clave en la protección de los nervios y la médula espinal. Según Figueroa, la interferencia en su metabolismo puede derivar en “lesiones neurológicas graves e irreversibles”, hasta el punto de impedir que una persona pueda caminar o generar discapacidades importantes. Esta deficiencia puede provocar la pérdida de mielina, estructura esencial para la transmisión de impulsos nerviosos, lo que impacta tanto la médula espinal como los nervios periféricos y el cerebro. Además, el consumo de este gas puede ocasionar alucinaciones, desorientación y disminución de la percepción del dolor, lo que incrementa el riesgo de lesiones como quemaduras en la boca y las vías respiratorias debido a la baja temperatura del gas. Factores de riesgo y advertencias Los especialistas señalan que, aunque generalmente los efectos más graves aparecen tras un uso continuado, en personas mayores de 40 años o con niveles bajos de vitamina B12 el daño puede manifestarse en menos tiempo. En el caso de adolescentes y jóvenes, Saurí advirtió sobre posibles impactos en el desarrollo cognitivo, ya que el cerebro aún se encuentra en proceso de maduración. Figueroa también destacó que la popularidad de esta sustancia se debe a su fácil acceso y bajo costo. "Se puede comprar por una aplicación y llega a casa, y es barato; además, los jóvenes tienen la falsa percepción de que su consumo no provoca daños“, afirmó a EFE.