Alejandro Sanz: la depresión que atravesó, sus shows en Argentina y la actriz con la que lo vinculan
2026-03-04 - 18:53
¿Y ahora qué? Esa es la pregunta que Alejandro Sanz toma como disparador de un nuevo álbum y una gira que ya está sonando en la Argentina con un concierto en Rosario (este miércoles 4 de marzo), dos en Buenos Aires (viernes 6 y sábado 7, en el Campo Argentino de Polo) y en Córdoba (el domingo 8, en el estadio Kempes). Sanz postea desde sus redes cómo es el armando del primero de estos recitales, en Rosario. Viene con muy buena convocatoria en cada escenario que se presenta, incluso desde finales del año pasado, cuando hizo un tour solo por México, con dos docenas de actuaciones en diferentes ciudades, antes de la publicación del álbum, que salió en noviembre último. View this post on Instagram “¿Y ahora qué +?“. Sanz amplia la pregunta. Porque el “¿Y ahora qué?" fue la señal para el lanzamiento de las primeras seis canciones, en mayo de 2025, que alcanzaron su versión de álbum “full” “extendido” o “+” recién a fin de año. El estreno más reciente vino con un puñado de canciones nuevas, invitados de varias generaciones y versiones de temas que ya son conocidos por su público, para arribar a un total de trece. Es el primer disco en cinco años. Y, quizá, el título tenga que ver con eso. “¿Y ahora qué más?“ Una retórica que no puede estar exenta en la carrera de un artista con 36 años de trayectoria y catorce álbumes publicados. Más de tres décadas de éxitos, euforias, premios que se cuentan de a montones, expansión internacional que abarca todo el mundo de habla hispana y, también, alguna depre en el medio, merma de producción creativa, dudas sobre los pasos siguientes y nuevos capítulos, como el que acaba de comenzar. Música, intimidad y opinión De los desencantos también se vive, o, mejor dicho, se sale. En su reciente documental Cuando nadie me ve, que publicó MovistarPlus habla, justamente, de aquello. “Hubo un momento en que me desencanté. Lo que más has querido en el mundo... empiezas a no tener ningún sentimiento por ello. Entonces, imagínate, que no tienes ganas de hacer música. Rechazo absoluto a la música. ¿Y como te curas de eso? Como casi todo de lo que tiene difícil cura: no tengo ni puta idea". La música es la pregunta a todas mis respuestas. ‘Cuando nadie me ve’ la nueva serie documental original @MovistarPlus , ya disponible. pic.twitter.com/GS05f92VfP — Alejandro Sanz (@AlejandroSanz) January 27, 2026 Pero no fue la única vez que se refirió al tema. Cuando hablo del asunto, siempre lo hizo de manera clara y simple. En una de varias entrevistas contó que hace un par de años comenzó a sentir “que no tenía la misma ilusión por las cosas”. Se encontraba en medio de una gira, intentó ponerle nombre a lo que sentía y no lo consiguió. “Sabía que me estaba pasando algo distinto y busqué ayuda. Me diagnosticaron un principio de depresión. Y la verdad que he tenido una muy buena terapeuta y he trabajado muy duro en ello. Estuve a punto de suspender una gira pero luego me di cuenta de que el lugar donde más a gusto y tranquilo me sentía era en el escenario”. Puertas afuera o puertas adentro, la vida de Sanz suele ser siempre pública. Y tiene, para subrayar, tres vectores. La música, que es la base de su trabajo y de su exposición; la intimidad (matrimonios, parejas, romances, rupturas) y sus opiniones políticas, que le trajeron tantos seguidores como detractores, aunque sin que esto cambiara el curso de la música y la recepción que el público tiene de ella. Siempre, o casi, esto va por un camino paralelo. Sanz, a los 57, es ese madrileño que celebra cada día sus raíces andaluzas, que forjó con su voz gastada un estilo inconfundible, que se mantiene en el mainstream del negocio de la música a pesar de que, desde que lanzó su primer disco, en 1989 (o especialmente desde sus mayores éxitos de los noventa, como Más, El alma al aire y No es lo mismo) no dejó que lo taparan los sucesivos oleajes de esa industria. “Ahora mido mejor los tiempos, me gusta lo que hago, es una parte muy importante de mi vida. Lo que no puede ser es que toda mi vida gire alrededor de una canción o de hacer un concierto. No he parado, ni pienso parar, aunque fantaseo todos los días con la retirada. ¿Pero retirarme de qué? ¿De mí?”, contaba a Cadena 100. Y luego decía: “Hubo un proceso de unos cuantos meses. De cambio de ambiente, de equipo. Eso me aportó claridad. Para mí la conversación que me motiva es la que gira alrededor de la música, pero cuando empiezan a hacer numeritos en una pizarra, me pone enfermo”. Aun así, al momento de poblar su repertorio absolutamente romántico del álbum dio con figuras súper populares que atraviesan generaciones, sacándolo a él de todas ellas (o poniéndolo en cada una). En una “Cita”, con Emilia Mernes, en nuevas apuestas con su vieja parcera, Shakira; en canciones con intérpretes en constante ascenso, como Rels B, Manuel Turizo, Carin León y Elena Rose. En ese sentido, su disco es una especie de desfile de talentos en noche de entrega de premios Grammy. ¿Qué le diría el Alejandro de los comienzos y de los grandes éxitos de los noventa al actual? “¿Cómo te animas a hacer canciones si no te tiras 16 horas dentro del estudio? Y yo a él le diría que se lo tome con más calma. Que se puede hacer lo mismo sin enfermar. Me pasé horas enteras colocando algo en un disco y luego nadie me habló de eso. Yo hacía ingeniería musical y luego había un resultado final. Pero hoy se pueden hacer cosas con la misma intención, fijarse en otras cosas. Le pasaba a Paco de Lucía, las cosas sorprendentes no eran su motivo sino el sonido y la profundidad”, contaba Sanz en aquella entrevista. Secretos de alcoba La vida privada de Sanz es una de las facetas que siempre tiene entretenidos a los medios dedicados a las celebrities. Cuatro hijos, dos matrimonios y romances que no se dejan pasar por alto. De hecho, recientemente se viralizaron imágenes de una supuesta relación con la actriz peruana Stephanie Cayo. La noticia causó bastante revuelto ya que han pasado apenas unos meses de que se confirmara la separación de Alejandro Sanz y Candela Márquez. En ese contexto, las reiteradas coincidencias entre el artista y Stephanie Cayo durante distintas fechas del tour en Colombia y Ecuador, no pasaron inadvertidas y dieron lugar a múltiples comentarios en redes sociales. Cada paso del cantautor es observado con lupa. Incluso, a principios del último año fue acusado por una fan española que con los años pasó a ser parte de su equipo de trabajo, hasta que finalmente se desvinculó. Sus comentarios fueron publicados en redes y el cantante respondió con mucho decoro, por la misma vía. En el centro de la polémica Otra arista importante de la vida de Sanz son sus opiniones políticas. No es de los que andan por la calle opinando sobre cada cosa que sucede en el mundo, pero cuando se le pregunta, responde. No esquiva temas importantes. Siempre ha declarado un pensamiento “de centro”, por eso ha sido azotado más de una vez por veredas opuestas; desde la izquierda latinoamericana hasta los partidarios de derecha que han apoyado proyectos como el de Vox, en España y lo tildaron de millonario progre hace casi una década. También son recordadas sus diferencias con los presidentes venezolanos Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Casi un año atrás, posteó sobre los comentarios que ha hecho Maduro: “Ver a Maduro hablando de fraude electoral es como ver a Dumbo hablando de orejas”. Pero, desde entonces, quizás en coincidencia con la nueva puesta en marcha de sus lanzamientos musicales y de las giras de concierto que tiene en agenda hasta mediados de 2026, bajó el tono. No volvió a hacer comentarios de tinte político que causaran revuelo. Me fumo un puro en la cara de los que meten miedo, de los que abusan, de los que no tienen compasión, de los que nos roban la tranquilidad, de los que matan y separan familias y me hacen sentir vergüenza de ser parte de la humanidad. pic.twitter.com/B0vlecN2bx — Alejandro Sanz (@AlejandroSanz) January 30, 2026 Al menos no lo ha hecho mencionando nombre y apellidos. Ha optado por comentarios que marcan con contundencia su manera de pensar sin apelar a los sustantivos propios: “Me fumo un puro en la cara de los que meten miedo, de los que abusan, de los que no tienen compasión, de los que nos roban la tranquilidad, de los que matan y separan familias y me hacen sentir vergüenza de ser parte de la humanidad”, publicó recientemente. En estos tiempos, todo vuelve a la música. Los próximos shows que se “avecinan” seguramente serán momentos más de celebración, con ese puñado de nuevas canciones y otro puñado de clásicos que ha sabido acopiar a lo largo de esa extensa carrera.