A un año de la tragedia: Conmovedor homenaje en Bahía Blanca para las hermanitas Hecker y el hombre que intentó salvarlas
2026-03-07 - 20:03
BAHÍA BLANCA (Enviado especial).- Imposible no llorar. Los padres de las niñas y la viuda y los hijos del héroe que intentó salvarlas, todos fundidos en un abrazo interminable al pie del cartel que muestra de espaldas a Rubén Zalazar de la mano de Pilar y Delfina Hecker, tres de las 18 personas fallecidas de la violenta inundación del 7 de marzo del año pasado. Y, sin dudas, protagonistas de la historia más trágica y difundida, con su carga de heroísmo inicial y también de dramatismo final, con casi dos meses de rastrillaje por aire, tierra y mar hasta dar con los restos de las pequeñas. Frente a la rotonda de ingreso a General Cerri, donde se instaló esa gigantografía que rescata la memoria de estas tres víctimas, se completó este nuevo homenaje a estos y con ellos todos aquellos que este fenómeno meteorológico se llevó. La serie de recuerdos y reconocimientos, al cumplirse el primer aniversario de aquel temporal con más de 300 milímetros de lluvia caída en unas pocas horas que dejó a la ciudad y destinos vecinos bajo más de un metro y medio de agua, había comenzado este viernes último en el Concejo Deliberante con la declaración de Ciudadano Ilustre para Zalazar que a su viuda, Valeria, entregó Patricia Haag, la madre de las hermanitas Hecker, que tenían cinco y un año y medio cuando el agua las arrastró. Se completará por la tarde, en la Catedral de Bahía Blanca, con una misa en memoria de los 18 fallecidos y para pedir por la pronta recuperación de toda la comunidad tras semejante daño sufrido. “Nos lloramos la vida”, cuenta Patricia Touyâa, una de las vecinas que integra la comisión organizadora que logró una muy concurrida convocatoria. Se gestó desde la comunidad de General Cerri, que resultó muy castigada por aquella inundación y que encontró el acompañamiento de autoridades y tantos que se acercaron para acompañar a los familiares de las víctimas. Incluidos dos residentes de Cerri, Rolando Ortena y Nélida Elisei. El homenaje se completa con un monolito y plantación de árboles, cinco que representan a estas víctimas. Los propios familiares los colocaron. Quedaron rodeados de otros que, por su disposición, buscarán reflejar el abrazo a ellos de esta pequeña, pero muy cálida comunidad de General Cerri. “Fue también un reconocimiento al esfuerzo y la solidaridad de todos ante lo que pasó”, explicó Touyâa a LA NACION. Andrés Hecker y Marina Haag llevaban remeras con la foto de sus hijas al frente y en la espalda la misma frase: “Desde el cielo tus ojos me guían. Por siempre presente Pilar y Delfi”. Compartieron con Valeria, viuda de Zalazar, y sus hijos la ceremonia de corte de cintas que dejaba formalmente inaugurado ese enorme y estremecedor cartel que se dispuso a metros de la banquina de la salida norte, frente a la rotonda de ingreso a General Cerri. Otro, mucho más pequeño, pero con la misma conmovedora imagen desarrollada con inteligencia artificial, se colocó a la vera de la ruta 3, donde a los tres se los vio por última vez con vida. Aquella mañana del 7 de marzo el torrente de agua bajaba en sentido perpendicular a la traza de la ruta 3. A la altura del kilómetro 703 quedaron varados Zalazar, en una van de la empresa Andreani para la que repartía encomiendas, y el VW Gol en el que viajaba el matrimonio Hecker con sus hijas, rumbo a Mayor Buratovich y con la idea de escapar de la inundación. El nivel de agua crecía, los vehículos se sacudían y la familia optó por bajar para pedir ayuda. Zalazar se ofreció para refugiarlos en su vehículo, de mayor altura y peso como para resistir ante la correntada. Pilar llegó a manos del chofer y Haag, en el intento de hacer lo propio, vio como la fuerza de lo que ya parecía un río le arrancaba a Delfina de sus propios brazos. El resto fue desesperación y una situación donde la correntada fue más fuerte que todos. La mamdre de la nena logró aferrarse a algunas ramas. El padre corrió por la ruta para pedir ayuda. Al chofer y las nenas nunca más se los vieron con vida. El cuerpo de Zalazar lo encontraron dos días después, a más de 2.000 metros de la ruta y a unas 500 de donde estaba semi sumergida su combi, también arrastrada por el agua. La búsqueda de las nenas estiró la agonía. Los restos de Pilar aparecieron el 6 de abril pasado, a casi 40 kilómetros del punto de partida. Y 20 días después, en esa misma zona de la costa marítima bahiense, se dio con restos que posteriores estudios genéticos confirmaron que correspondían a Delfina. El perro Tokio, de la Brigada K9 de Villa Gesell, especializado en rastreos que fue parte de aquel operativo y hallazgo, estuvo presente en el acto de este sábado. Estos primeros homenajes incluyeron también, en el Concejo Deliberante, la declaración de ciudadano ilustre para Nelson Javier Zinni, un empleado municipal y periodista reconocido además como coleccionista musical. En General Cerri se colocaron placas recordatorias con los nombres de Ortega y Elisei nombres en la plazoleta de acceso. Ni el matrimonio Hecker ni la viuda de Zalazar hicieron declaraciones a la prensa. Patricia Haag se había manifestado desde redes, la última vez pidiendo este homenaje para quien considera un héroe. “Para mí dejó una huella, una historia que debe ser reconocido por todos”, dijo Haag, con el llanto atragantado y dejó desde allí un abrazo a todos los familiares de los demás fallecidos por este temporal. El homenaje a Zalazar, según contempla lo resuelto por el cuerpo deliberativo bahiense, se completará con un espacio público que llevará su nombre. Será en General Cerri, sobre parcelas que dan frente sobre la calle José Hernández, entre Balcarce y Lugones. Allí también se prevé colocar, en cartel de dimensiones acordes, la misma imagen que lo refleja de la mano de las niñas, creada y propuesta por los Hecker. Al pie se lee: “Rubén dio su vida. El amor lo hizo héroe”.